
Cuando buscas un coche eléctrico, tu cabeza sigue pensando en gasolina. ¿Cuántos kilómetros hace? ¿Cuánto tarda en llenar el depósito? Son preguntas lógicas, pero incompletas. Porque un eléctrico no funciona como un coche de combustión. Funciona más como un smartphone: lo enchufas por la noche, sales cada mañana con el 100%, y solo necesitas carga rápida en viajes largos.
Eso cambia todo. Y el segmento B —los compactos, los utilitarios de toda la vida— es donde mejor se nota.
En España hay ahora mismo 35 modelos eléctricos del segmento B, con precios que van desde los 19.550€ del Citroën e-C3 hasta los más de 53.000€ del Volvo EX30 Cross Country. Las matriculaciones de 2025 confirman que esto ya no es un nicho: el Kia EV3 se vendió casi 5.000 veces, el Renault 5 superó las 3.600 unidades y el BYD Dolphin Surf pasó de las 3.000. Son cifras de coches normales, no de experimentos.
Este artículo no es un listado de fichas técnicas. Para eso tenemos la página del segmento B con los 35 modelos, cada uno con su ficha completa. Lo que hacemos aquí es darte las claves para entender este nuevo tipo de coche y poder elegir con criterio propio.
Las nuevas métricas: lo que define a un compacto eléctrico

Un compacto de gasolina lo definías por la cilindrada —1.0, 1.2, 1.6— y los caballos. Eran números que, con el tiempo, habías aprendido a interpretar. Un eléctrico se define por tres datos nuevos que al principio suenan extraños pero son igual de fáciles de entender.
Batería (kWh). Es el equivalente al tamaño del depósito. En el segmento B va desde los 21 kWh del Fiat 500e —pensado para ciudad pura— hasta los 65 kWh del Volvo EX30 Cross Country. La mayoría de modelos se mueven entre 40 y 55 kWh, lo que da para 300 a 440 km de autonomía homologada. Como referencia: un depósito de gasolina de 45 litros te daba unos 600 km. Aquí la cifra es menor, sí, pero el concepto de uso es otro. Lo veremos en un momento.
Autonomía WLTP (km). Es la distancia que el fabricante homologa en laboratorio. Va de 190 km a 455 km según el modelo. Es útil para comparar coches entre sí —todos se miden con el mismo test—, pero tiene trampa. Lo explicamos en la siguiente sección.
Potencia de carga DC (kW). Es la velocidad a la que puedes recargar en viaje, en un cargador rápido. El estándar del segmento está entre 80 y 100 kW, lo que significa pasar del 10% al 80% en unos 25 minutos. Hay excepciones por arriba —el Volvo EX30 alcanza los 134 kW— y por abajo: el Citroën e-C3, a pesar de ser el más barato del segmento, carga a solo 30 kW. Si planeas viajes largos, este dato importa.
Un apunte que simplifica las cosas: todos los modelos del segmento B usan arquitectura de 400V, conector CCS para carga rápida y Type 2 para casa. Ya no hay líos de enchufes ni estándares incompatibles. Y en cuanto a garantía de batería, el estándar de la industria son 8 años o 160.000 km. Marcas como BYD y smart lo amplían a 200.000 km.
Con estos tres datos —batería, autonomía y carga— ya puedes leer cualquier ficha de coche eléctrico. Pero hay una trampa en la autonomía que merece explicación aparte.
La trampa de la autonomía: WLTP vs realidad en España

La autonomía WLTP es un test de laboratorio. Un entorno controlado, sin viento, sin cuestas, a una temperatura de unos 23°C. Es útil para comparar modelos entre sí —todos se miden igual—, pero no refleja tu conducción real. Es como la nota media de un alumno: te orienta, pero no te dice cómo rinde en cada asignatura.
Y aquí hay una trampa psicológica. Con un coche de gasolina, si el fabricante te prometía 800 km y hacías 700, te parecía normal. Un 12% menos, aceptable. Con un eléctrico, si te dicen 400 km y haces 320, te asustas. Un 20% menos suena a mucho. Pero la diferencia no está en el coche, está en que partimos de cifras más bajas. Y eso genera una ansiedad que, en la práctica, no tiene por qué existir.
¿Qué factores afectan a la autonomía real? La velocidad en autopista consume significativamente más que la ciudad. La temperatura importa: el frío reduce la eficiencia de la batería. Y el uso de calefacción o aire acondicionado también resta.
Y aquí viene lo bueno para España. Nuestro clima es una ventaja real. En conducción combinada con clima suave —la realidad de gran parte del país durante la mayor parte del año—, los compactos eléctricos más eficientes del segmento consumen esto:
| Modelo | Consumo combinado (suave) | Consumo combinado (frío) | Diferencia |
|---|---|---|---|
| MINI Cooper | 126 Wh/km | 174 Wh/km | +38% |
| Dongfeng Box | 129 Wh/km | 181 Wh/km | +40% |
| Renault 5 | 131 Wh/km | 182 Wh/km | +39% |
| Nissan Micra | 133 Wh/km | 186 Wh/km | +40% |
| Lancia Ypsilon | 135 Wh/km | 188 Wh/km | +39% |
El frío penaliza entre un 38% y un 40% el consumo. Es un dato importante y hay que ser honestos con él. Pero aquí está la clave: España es uno de los mejores países de Europa para conducir un eléctrico. Un conductor en Madrid, Barcelona, la costa mediterránea o cualquier punto del sur vive en la columna izquierda la mayor parte del año. Para alguien en Burgos, León o Soria, la columna derecha sí es relevante en invierno, y conviene tenerlo en cuenta al elegir batería.
Traducido a euros: a 126 Wh/km, recorrer 100 km cuesta entre 1,5€ y 2€ con tarifa doméstica. Un gasolina equivalente gasta entre 7€ y 9€.
Y una reflexión que pocas veces leerás: más batería no siempre significa más autonomía. El smart #3 alcanza 455 km con una batería de solo 47 kWh, porque es muy eficiente. El Volvo EX30 Cross Country, con 65 kWh —casi un 40% más de batería—, se queda en 427 km. La eficiencia del motor y el peso del coche importan tanto como el tamaño de la batería.

La carga: olvidar la gasolinera
Con un coche de gasolina, ir a la gasolinera es un acto consciente. Una parada que planificas, un desvío que haces. Con un eléctrico, la carga desaparece de tu rutina. Llegas a casa, enchufas, duermes, y por la mañana tienes el coche lleno. Es exactamente como cargar el móvil. No piensas en ello.
Este es probablemente el cambio mental más profundo, y el que más cuesta asimilar antes de vivirlo.
Carga en casa es el escenario habitual. Con un wallbox de 7,4 kW —la instalación doméstica más común—, una batería de 50 kWh se llena en unas 7 horas. Justo una noche. Con un wallbox de 11 kW, en menos de 5 horas. La mayoría de modelos del segmento B aceptan 7,4 u 11 kW en corriente alterna.
Carga rápida en viaje es lo puntual, para viajes largos. Paras en un cargador DC, y con 80-100 kW —el estándar del segmento— pasas del 10% al 80% en unos 25-30 minutos. El tiempo de un café. Los Volvo EX30 alcanzan los 134 kW, los smart llegan a 130 kW.
Pero hay que ser honestos: no todos cargan igual de rápido. El Citroën e-C3, a pesar de ser el modelo más barato del segmento (19.550€), carga en DC a solo 30 kW. Eso convierte una parada de viaje de 25 minutos en más de una hora. Si haces carretera con frecuencia, la potencia de carga DC importa más que el precio.
La conclusión es sencilla: si puedes cargar en casa, la autonomía diaria deja de ser un problema. El español medio recorre unos 35 km al día. Cualquier modelo del segmento B cubre eso con un 10-15% de su batería. Sales cada mañana con el coche lleno, y te olvidas del tema.
Lo que las marcas no te cuentan: plataformas compartidas

En el segmento B hay coches que parecen muy diferentes pero que, debajo de la carrocería, comparten la misma base técnica. El mismo motor, la misma batería, la misma arquitectura. No es un secreto, pero tampoco es algo que te cuenten en el concesionario. Y tiene implicación directa en tu decisión de compra.
Hemos identificado 4 plataformas principales entre los 35 modelos del segmento:
Stellantis eCMP2 (114 kW, 260 Nm, 51 kWh). Es la más extendida. La comparten el DS 3 E-Tense (39.975€), el Fiat 600e (31.950€), el Jeep Avenger (38.000€) y el Opel Mokka (37.700€). Cuatro insignias, una misma base. El Fiat 600e es el acceso más barato a esta plataforma: 6.000€ menos que el Jeep Avenger, con la misma mecánica.
Stellantis Smart Car (83 kW, 125 Nm, ~44 kWh). La versión más asequible del grupo. La usan el Citroën e-C3 Aircross (25.990€) y el Opel Frontera (29.100€). Menos potencia, pero buena autonomía y precios contenidos.
Renault AmpR Small (89 kW, 225 Nm, 40 kWh). La base de la alianza Renault-Nissan. El Nissan Micra (25.950€) y el Renault 4 (28.719€) comparten esta plataforma.
Geely SEA (200 kW, 343 Nm, 47 kWh). Diseño europeo, tecnología china. Es la más potente del segmento. La usan el smart #1 (37.900€) y el smart #3 (41.400€), los dos modelos con mayor autonomía del segmento B.
¿Por qué te importa esto? Porque si te gusta un modelo pero su precio te parece alto, puede que exista un gemelo técnico más barato. Y porque saber que dos coches comparten plataforma te permite comparar lo que realmente los diferencia: diseño, equipamiento, red de servicio postventa y precio.
35 modelos, una sola pregunta
Si has llegado hasta aquí, ya sabes leer un coche eléctrico. Sabes que la batería es el depósito, que el WLTP no es la realidad, que el clima español juega a tu favor, que la carga en casa cambia las reglas, y que detrás de marcas diferentes puede haber la misma mecánica.
La pregunta ya no es "cuál es el mejor coche eléctrico del segmento B". La pregunta es: ¿qué necesitas tú?
¿Tu día a día son 30-40 km en ciudad? Entonces la batería importa menos que el precio. Los modelos por debajo de 23.000€ te van a sorprender. Compara los más asequibles del segmento B.
¿Haces carretera a menudo? Entonces mira el consumo combinado en clima suave, no la autonomía WLTP. Y revisa la potencia de carga DC: la diferencia entre 30 kW y 100 kW es la diferencia entre una parada de una hora y un café.
¿Te interesa un modelo concreto pero no sabes si hay otro con la misma mecánica más barato? Las plataformas compartidas que hemos visto te dan la respuesta.
En 2025, los españoles ya eligieron. El Kia EV3 fue el compacto eléctrico más vendido con casi 5.000 unidades, seguido del Renault 5 con 3.641 y el BYD Dolphin Surf con 3.066. En enero de 2026, el Jeep Avenger pegó un acelerón con 644 unidades en un solo mes. No son cifras de nicho: es un mercado que se está moviendo.
Entra en la página del segmento B, filtra por lo que te importa, y compara con los datos reales. Es la mejor forma de decidir.
El compacto ha cambiado. Y es para mejor.
El segmento B eléctrico en 2026 tiene 35 modelos, precios desde menos de 20.000€ y autonomías reales que cubren de sobra el día a día de la inmensa mayoría de conductores en España.
El verdadero cambio no es técnico. Es mental. Dejar de pensar en "kilómetros del depósito" y empezar a pensar en que cada mañana sales con el coche cargado. Es otra filosofía de movilidad, y una vez que la pruebas, no hay vuelta atrás.
Explora los 35 modelos del segmento B, usa las calculadoras de autonomía real y costes de carga, y vuelve cuando tengas dudas. Para eso estamos.








