El papamóvil eléctrico Mercedes G 580 EQ que el Papa León XIV no ha traído a España
León XIV visita España del 6 al 12 de junio de 2026 con paradas en Madrid, Barcelona, Tenerife y Gran Canaria. En el garaje del Vaticano le esperaba un papamóvil estrenado en diciembre de 2024 que marcó un hito: el Mercedes-Benz G 580 con EQ Technology, el primer papamóvil 100% eléctrico de la historia. Pero a España no ha venido ese coche. Ha venido un Mercedes G 500 con motor V8 de gasolina derivado de la generación de papamóviles que se usa desde la etapa de Benedicto XVI. Para el encuentro diocesano del Santiago Bernabéu del 8 de junio, además, usará un buggy de golf eléctrico.
La elección tiene explicación y deja una pregunta interesante: qué tiene el G 580 EQ eléctrico, qué autonomía ofrece y por qué para una gira de siete días por cuatro ciudades, dos de ellas en archipiélago, el Vaticano ha preferido quedárselo en Roma.
El primer papamóvil 100% eléctrico de la historia
En diciembre de 2024, Mercedes-Benz entregó al Papa Francisco una unidad única del Clase G 580 con EQ Technology, la primera versión cero emisiones de la familia G. Era la primera vez que un papamóvil oficial de Mercedes-Benz prescindía por completo del motor de combustión, en línea con el mensaje de la encíclica Laudato si' sobre cuidado medioambiental.

La unidad papal está hecha a mano sobre la base del coche de calle. Se eliminó el techo a partir del pilar B para crear la silueta característica del papamóvil descapotable, se diseñó un techo rígido independiente para protección en lluvia, se blindó el conjunto y se montó una plataforma trasera con un asiento giratorio 360° que permite al pontífice saludar a los fieles en cualquier dirección sin moverse.
Es, sobre todo, una señal cultural. El coche más simbólico del catolicismo —el papamóvil— pasó a ser eléctrico sin que la silueta cambiara. El blindaje, las modificaciones ceremoniales y el conjunto de seguridad subieron el peso por encima de las 3,5 toneladas del coche de serie, pero el chasis de escalera y las capacidades off-road del G se conservaron.
Ficha técnica del Mercedes G 580 con EQ Technology
Más allá de la unidad papal, el G 580 EQ es un coche de calle con un PVP de 163.756,71 € en España. Los datos clave:
| Apartado | Dato |
|---|---|
| Motorización | 4 motores eléctricos (uno por rueda) |
| Potencia total | 432 kW (587 CV) |
| Par máximo | 1.164 Nm |
| Batería neta | 116 kWh |
| Autonomía WLTP combinada | 455 km (ciclo TEH-TEL entre 434 y 473 km) |
| Consumo WLTP combinado | 28,9 kWh/100 km |
| Carga rápida DC | Hasta 200 kW (10-80% en torno a 32 min) |
| Carga AC | 11 kW |
| 0-100 km/h | 4,7 s |
| Velocidad máxima | 180 km/h |
| Peso máximo autorizado | 3.500 kg |
| Longitud / anchura / altura | 4.624 / 1.931 / 1.986 mm |
| Precio en España | 163.756,71 € |
Los 455 km WLTP son la cifra homologada que aparece en la documentación comercial. La base de datos EVDB, que estima rango en uso medido a partir de tests independientes, baja esa cifra a 360 km combinados y a 255 km en autopista con frío, valores más representativos de lo que un conductor encuentra fuera del banco de pruebas. La unidad papal, con blindaje extra y modificaciones ceremoniales, opera por debajo incluso de esas cifras.
Hay un detalle técnico relevante para uso ceremonial: los cuatro motores son independientes, uno por rueda. Esto permite maniobras que un G de combustión no puede hacer, como el G-Turn —girar 360° sobre sí mismo en estático, con los motores de cada lado girando en sentidos opuestos— o trepar pendientes muy pronunciadas controlando el par de cada rueda por separado. Para un vehículo que se mueve a paso de procesión por avenidas urbanas, esa capacidad de maniobra a velocidad cero es más útil que en un todoterreno convencional.
Por qué León XIV no lo ha traído a España
El Vaticano no ha publicado los motivos de la decisión, así que lo que sigue son hipótesis razonadas a partir de los hechos conocidos, no datos confirmados. Hay varios factores que podrían haber influido y que apuntan en la misma dirección.

El primero, la logística operativa de una gira de siete días por cuatro ciudades. Madrid, Barcelona, Tenerife y Gran Canaria implican vuelos del papamóvil entre la Península y las islas, traslados entre eventos y procesiones a baja velocidad con horarios cerrados al minuto. El argumento de fondo no es tanto la red pública de carga rápida —el Vaticano podría instalar cargadores dedicados temporales en cada recinto si quisiera— como la necesidad de disponibilidad absoluta y la eliminación de cualquier variable operativa adicional. Un V8 de gasolina se reposta en cinco minutos en cualquier estación; un eléctrico obliga a integrar la gestión de la carga dentro de la planificación operativa y a garantizar redundancia energética durante toda la gira. En una agenda blindada al minuto, cada variable que se elimina es una preocupación menos.

El segundo, la fiabilidad ya probada del G 500 V8. El coche que viene a España es de la generación de papamóviles que se usa desde la etapa de Benedicto XVI y acumula años de servicio papal sin sobresaltos conocidos. Para una visita con máxima exposición mediática, optar por el vehículo conocido y operativo en Roma es la decisión conservadora. Volar el V8 que ya estaba listo en el Vaticano es, simplemente, una operación más sencilla que montar la operativa de carga rápida específica que el G 580 EQ requeriría en cuatro ciudades distintas.

Hay también factores que no podemos descartar y que no aparecen en los comunicados públicos: protocolos de seguridad, blindaje certificado del vehículo concreto, disponibilidad de repuestos, decisiones de la Guardia Suiza o del servicio de seguridad español, costumbre operativa o, simplemente, que el G 500 ya estaba preparado y la decisión se haya tomado por inercia logística. La hipótesis técnica que desarrollamos aquí es plausible, pero no es la única posible.
Para el encuentro del 8 de junio en el Santiago Bernabéu, donde se moverá sobre el césped del estadio a velocidad de paseo, León XIV usará el buggy de golf eléctrico con asientos de cuero y plataforma reforzada del que han informado varios medios. Es el vehículo adecuado para no dañar el césped y para circular a paso muy lento durante un encuentro multitudinario. La flota completa de la visita, según los listados publicados por agencias, incluye dos papamóviles y tres vehículos eléctricos de apoyo, así que el eléctrico no está ausente del operativo: lo que no participa es el papamóvil eléctrico oficial.
Lo que dice esto del Clase G eléctrico
La pregunta que queda abierta no es por qué León XIV ha venido con un V8 a España. Es cuándo se hará la primera visita papal internacional íntegramente con el papamóvil eléctrico. Esa fecha, cuando llegue, dirá tanto sobre la madurez logística de las giras eléctricas como sobre la propia tecnología. La brecha entre la cifra WLTP y la cifra medida es parte del cálculo —el Porsche Taycan pierde alrededor de un 25% frente al WLTP en autopista, como vimos en el análisis de la gama Taycan a 120 km/h, y la mayoría de eléctricos premium se mueve en márgenes similares— pero el factor decisivo no es la autonomía, sino el coste operativo de montar la carga, la redundancia y la logística que un eléctrico necesita en cuatro ciudades distintas.

El papamóvil eléctrico Mercedes G 580 EQ existe, ha hecho historia y probablemente encaja mejor que ningún otro vehículo en el uso cotidiano del Vaticano. Lo que todavía no ha demostrado es que aporte ventajas suficientes para sustituir al papamóvil de combustión en una gira internacional compleja. Por ahora, el coche que recorre España sigue siendo un V8.