De todos los míticos que están volviendo en eléctrico, el Renault Twingo apuesta por lo más difícil: el precio. El urbano simpático de los 90 regresa con una idea fija —entrar por debajo de los 20.000 €— y la cumple, con un PVP de salida de 19.862 € para la versión E-Tech, sin ayudas ni descuentos.
Ya está a la venta, aunque su despliegue comercial todavía está en marcha. Renault cerró la gama y los precios a finales de 2025, abrió los pedidos el 8 de enero de 2026 y comenzó las primeras entregas a mediados de marzo. El acabado de acceso irá llegando a lo largo del año. Aquí contamos qué es este mito que vuelve, qué confirma Renault y qué queda por ver ahora que el coche empieza a pisar la calle.
El Twingo de 1992 y por qué marcó época

El primer Twingo rompió con todo su segmento a propósito. Se presentó en el Salón de París de octubre de 1992 y salió a la venta en 1993, con un diseño que firmó el equipo de Patrick Le Quément: un monovolumen urbano de formas redondeadas, faros saltones y esa "cara de ranita" que lo hizo reconocible al instante. El resto del segmento apostaba por utilitarios mucho más convencionales. El Twingo llegó pequeño, alegre y sorprendentemente aprovechado por dentro.
Renault jugó fuerte. Lanzó el original casi sin versiones, con un solo motor y un salpicadero central que parecía un juguete, confiando en que el carácter vendería el coche. Y lo vendió: el Twingo se convirtió en un éxito popular y en un icono de diseño de los 90, de esos que la gente recuerda con cariño aunque nunca tuviera uno.

Esa herencia pesa sobre el nuevo. El Twingo se hizo mítico por demostrar que un utilitario barato podía tener personalidad, no por correr ni por costar caro. Cualquier regreso tiene que jugar en ese terreno, y Renault lo sabe.
Su recorrido hasta apagarse

Entre aquel original y el eléctrico de hoy hay tres décadas y un par de reinvenciones. La segunda generación (2007) convirtió al Twingo en un utilitario más convencional, con un punto deportivo en sus versiones más pícaras, aunque perdió buena parte de la rareza encantadora del primero.
La tercera (2014) fue la más curiosa por dentro. Renault la desarrolló junto a Mercedes y compartió plataforma con el Smart ForFour, con el motor montado atrás y tracción trasera, algo insólito en un coche de ciudad de su precio. Resultaba ágil y divertido de aparcar, pero llegó cuando el mercado ya empujaba hacia los SUV pequeños, y el Twingo fue quedándose sin sitio. Renault lo retiró del catálogo y dejó un hueco que ahora ocupa la versión eléctrica.
El Twingo vuelve tras varios años de ausencia: cambia por completo la mecánica, pero mantiene la misma intención de siempre.
El regreso eléctrico: la apuesta es el precio
El nuevo Twingo E-Tech eléctrico nace sobre la plataforma AMPR Small, la misma familia urbana eléctrica con la que Renault ha hecho el R5 y el R4, y se fabrica en Novo Mesto (Eslovenia). Frente a sus hermanos, que venden diseño retro premium y potencia, el Twingo persigue un objetivo distinto: llegar tan abajo de precio como pueda un eléctrico de una marca europea consolidada.
La ficha es la de un urbano honesto pensado para ciudad, no para viaje. Monta un motor de 60 kW (82 CV) y una batería LFP de 27,5 kWh que Renault homologa en 263 km WLTP. Esa cifra de catálogo cae en autopista y sube en ciudad; cuánto exactamente, lo dirán las pruebas medidas del coche definitivo. Mide 3,79 metros, lleva cinco puertas y cuatro plazas. El maletero alcanza 360 litros con los asientos traseros desplazados hacia delante o abatidos, según la configuración, una cifra elevada para un coche de este tamaño y posible precisamente gracias a esos asientos deslizantes.
La carga acompaña ese papel urbano. De serie acepta 6,6 kW en corriente alterna, suficiente para cargar de noche en casa o en un punto de calle, aunque la carga rápida en corriente continua solo está disponible como opción, con una potencia máxima de 50 kW, suficiente para pasar del 10 al 80 % en unos 33 minutos. El coche está pensado para enchufar de noche y salir con el día hecho, no para encadenar paradas rápidas en autovía. Conviene tenerlo claro antes de firmar.
Aquí está la noticia. Con un PVP de 19.862 € para la versión E-Tech sin ayudas, el Twingo cumple la promesa que Renault lanzó al enseñar el show-car en noviembre de 2023: un eléctrico por debajo de los 20.000 €. Sigue costando más que un utilitario de gasolina equivalente, pero sitúa el acceso a un eléctrico de una marca europea en un nivel de precio al que apenas habían llegado esos fabricantes.
Lo que sabemos y lo que falta por confirmar
Separemos el dato del deseo. Lo confirmado por Renault se sostiene solo: el coche existe, tiene precio y gama cerrados, se fabrica y admite pedidos. La plataforma, la batería, la potencia y la autonomía homologada son cifras oficiales, no rumor de salón.
Lo que está por ver es justo lo que decide el día a día. La autonomía homologada son 263 km WLTP, pero todavía no hay tests independientes del modelo de producción que midan cuántos kilómetros hace en autopista a 120, o con frío, donde un eléctrico pequeño sufre. Tampoco está cerrada la foto comercial sobre el terreno: abrir pedidos es una cosa y entregar con normalidad en cualquier concesionario español es otra, algo que empezó en marzo de 2026 y que iremos comprobando conforme llegue el resto de la gama.
Ese precio merece una aclaración. Es el PVP recomendado de la marca, la base que usamos para comparar sin ruido. Sobre esa cifra, cada comprador aplicará después las ayudas vigentes y la oferta de su concesionario, que pueden mover bastante el resultado final.
El Twingo ya rueda por las calles españolas con el precio de partida como gran baza. Encaja a quien busca un segundo coche del hogar para ciudad y trayectos cortos, quiere dar el salto al eléctrico sin pasar de los 20.000 € de entrada y no necesita cruzar España en él. A cambio pide aceptar lo que es: un urbano de autonomía urbana, con carga tranquila y pendiente aún de que los primeros tests confirmen sobre el asfalto lo que la ficha promete. Si lo consigue, puede convertirse en uno de los eléctricos más relevantes de Europa por una razón poco habitual: haber devuelto la factura inicial al centro de la conversación. Otros míticos están haciendo el mismo viaje a la batería, y los contamos uno a uno en esta serie.