Ford vende cuatro turismos 100% eléctricos en España y cada uno ocupa un hueco distinto. El Puma Gen-E es el SUV más pequeño de la gama, desde 28.804 €, y el Explorer el SUV familiar, desde 34.836 €.
El Capri repite la mecánica del Explorer bajo una carrocería de SUV coupé que estira algo la autonomía, desde 36.967 €. Arriba queda el Mustang Mach-E, el más grande y el más caro, desde 42.630 €.
El que sostiene las ventas es el más pequeño. En lo que va de 2026 Ford ha matriculado 733 Puma Gen-E, frente a 476 Capri, 407 Explorer y 110 Mustang Mach-E: el Puma acumula ya más matriculaciones este año que en todo 2025.
Ford ha actualizado durante 2026 toda su gama eléctrica, con baterías de fosfato de hierro (LFP) en las versiones de acceso, más potencia y más autonomía, así que las pruebas y los precios que circulan de 2024 y 2025 describen coches que ya no se venden. El origen de fabricación mueve la cuenta final tanto como la ficha técnica: el Puma, el Explorer y el Capri salen de plantas europeas y pueden acceder a la ayuda máxima del Plan Auto+, mientras que el Mustang Mach-E se fabrica en México y cobra 2.925 € en su versión de acceso y cero en el resto.
La gama de un vistazo
Las capacidades de batería son las útiles que declara Ford en la ficha de cada versión.
Los precios son los que Ford publica en su configurador. Según su propia nota legal incluyen IVA, impuesto de matriculación, transporte, descuentos promocionales y aportación del concesionario, y en el Capri y el Puma llevan además la bonificación por financiar con Ford Credit. Llevan aplicada la campaña del mes, así que cambian cuando cambia la campaña. Las ayudas del Plan Auto+ no están descontadas de ninguna de estas cifras: se tramitan aparte y se cobran después.
Ford Puma Gen-E: el pequeño que sostiene la gama
El Puma Gen-E mide 4.214 mm y es el único de la gama que hereda la base del Puma de gasolina en lugar de la plataforma MEB de Volkswagen. Se fabrica en Craiova, en Rumanía, con las baterías ensambladas en la misma planta.
En marzo de 2026 Ford le cambió la batería. Pasó de 43 a 46,8 kWh útiles y la autonomía homologada subió de 376 a los 404-419 km que declara hoy la ficha oficial, con 554-573 km si el ciclo es urbano. El motor delantero mantiene los 168 CV y 290 Nm, con el 0 a 100 km/h en 8 segundos. Acepta 100 kW en carga rápida y cubre el 10 al 80% en 23 minutos. En autopista el consumo sube: coches.net superó los 17 kWh/100 km en sus pruebas, que dejan unos 260-275 km entre cargas a ritmo de autovía.
El maletero es su mejor argumento. Ford declara 566 litros sumando los 523 de atrás y los 43 del hueco delantero, una cifra alta para un coche de 4,21 metros, y el Gigabox del doble fondo lleva tapón de desagüe y bandeja ajustable en altura. A cambio, las plazas traseras van justas para un adulto alto porque la batería bajo el piso resta altura al techo, y el interior es en su mayoría plástico duro.
Los cuatro acabados montan la misma mecánica, así que la diferencia entre ellos es el equipamiento. Los 5.231 € que separan el acceso del BlueCruise Edition compran sobre todo la conducción asistida en autopista, que Ford acaba de incorporar a este modelo.
Ford Explorer: el SUV familiar de Colonia con mecánica de Volkswagen
El Explorer mide 4.468 mm de largo por 1.872 de ancho y 1.632 de alto, y se fabrica en Colonia sobre la plataforma MEB de Volkswagen. Out of Spec identificó bajo la carrocería el motor trasero Volkswagen AP550 y un motor delantero de Magna, dos piezas de uso común en los modelos MEB del grupo alemán. Ford ensambla las baterías en esa misma planta alemana desde junio de 2025, y ese ensamblaje le suma la ayuda máxima del Plan Auto+.
La versión de acceso monta desde 2026 58 kWh de química LFP con 190 CV y 350 Nm, homologa 444 km y hace el 0 a 100 km/h en 8 segundos. La química LFP tolera mejor las cargas habituales al 100%, así que no exige la misma estrategia de limitar la carga máxima que una NMC: la química importa tanto como el tamaño según cómo uses el coche. Por encima quedan dos versiones de rango extendido: 79 kWh y 286 CV con tracción trasera y hasta 602 km, y 77 kWh y 340 CV con tracción total y hasta 553 km.
En carga acepta hasta 105 kW y cubre el 10 al 80% en 26 minutos. Remolca 1.800 kg con freno y lleva carga bidireccional V2L, así que puede alimentar aparatos externos. El maletero es de 532 litros y no hay hueco delantero para guardar el cable. Firma cinco estrellas Euro NCAP.
Con la misma batería, el acabado más caro es el que menos lejos llega. Las llantas de 20 pulgadas del Premium y del Collection cuestan 27 km homologados con la batería pequeña y hasta 29 km con la grande, así que la columna de la autonomía no acompaña a la del precio.
Ford Capri: el mismo coche con otra carrocería y otro nombre
El Capri comparte con el Explorer plataforma, planta, baterías, motores, pantalla e interior. Mide 4.634 mm, 166 más que el Explorer, y los reparte en un techo descendente de SUV coupé. Esa carrocería mejora la aerodinámica: homologa 13,8 a 16,4 kWh/100 km frente a los 14,6 a 17,3 del Explorer, y la diferencia se traduce en 20 a 25 km más de autonomía con cada batería.
Las tres mecánicas son las del Explorer. La de acceso es la LFP de 58 kWh con 190 CV, que aquí llega a 464 km. La de rango extendido con tracción trasera son 79 kWh y 286 CV para 627 km, la mejor cifra de toda la gama Ford. Y la tracción total son 77 kWh y 340 CV para 578 km, con el 0 a 100 km/h en 5,3 segundos. El maletero es de 572 litros y firma cinco estrellas Euro NCAP, igual que su hermano.
El nombre arrastra polémica desde la presentación, porque el Capri original vendió 1,9 millones de unidades en diecisiete años y era un coupé de dos puertas, mientras que este es un SUV de cinco. Dentro molesta algo más cotidiano: el Capri lleva dos botones para las cuatro ventanillas, con un conmutador para pasar de las delanteras a las traseras.
Sobre el Explorer equivalente, el Capri pide 2.131 € más en la versión de acceso y 2.130 € en la de rango extendido con tracción trasera. A cambio se lleva la carrocería y unos 25 km más de autonomía, con menos altura libre sobre la cabeza en la plaza trasera.
Ford Mustang Mach-E: el más grande, el más caro y el que menos ayuda cobra
El Mustang Mach-E usa plataforma propia de Ford y se fabrica en Cuautitlán, en México, el único de los cuatro que llega de fuera de Europa. Mide 4.713 mm y ofrece 593 litros sumando el maletero trasero y el delantero.
La versión de acceso monta 73 kWh de química LFP con 268 CV en el eje trasero, homologa 470 km y hace el 0 a 100 km/h en 6,2 segundos. Por encima, el acabado Premium con 88 kWh llega a 615 km con tracción trasera, la mejor cifra de la marca, y el GT sube a 91 kWh con tracción total y se queda en 515 km: la mayor potencia, la tracción total y el peso adicional elevan el consumo. La gama homologa entre 17,7 y 21 kWh/100 km, por encima del Capri y del Explorer en todo el rango.
El salto del acceso al Premium cuesta 17.733 € por 145 km más de autonomía y ocho caballos, y el GT pide 36.378 € sobre la versión de partida. No hay pruebas independientes publicadas de esta versión: los tests que circulan corresponden al Mach-E de 2021 y 2022, con otras baterías y otros precios. Con 110 unidades matriculadas en lo que va de 2026, es el eléctrico menos vendido de Ford en España.
Cuál de los cuatro encaja mejor
Si el coche es para ciudad y área metropolitana, con carga en casa y viajes largos ocasionales, el Puma Gen-E cubre el uso y es el más barato de la gama por un margen amplio. Su límite está en la autopista: con 260-275 km entre cargas a ritmo de autovía, un Madrid-Valencia pide una parada de carga por el camino. Si buscas un eléctrico de este tamaño, tenemos un repaso del segmento entre 4 y 4,3 metros.
Si el coche es el de la familia y hace kilómetros de carretera, la elección está entre el Explorer y el Capri, y la decide la carrocería. El Explorer da más altura libre atrás y un acceso más cómodo; el Capri gasta menos, llega más lejos y cuesta unos 2.130 € más. En los dos, la versión de 79 kWh con tracción trasera es la que mejor viaja, con 602 y 627 km homologados. Frente a las de tracción total, cuesta 4.824 € menos en el Explorer y 3.462 € menos en el Capri, y llega 49 km más lejos; la tracción total baja el 0 a 100 km/h de 6,4 a 5,3 segundos.
El Mustang Mach-E encaja con quien quiere un coche más grande y más rápido y le compensa pagarlo. Como compra racional queda por detrás en los tres apartados que deciden: consume más, cuesta más y cobra menos ayuda pública.
La ayuda del Plan Auto+ no es igual para los cuatro
El Plan Auto+ reparte hasta 4.500 € de ayuda directa a un particular en forma de porcentajes: el 50% por ser 100% eléctrico, hasta un 25% más según el precio y el 25% restante por el origen, con un 15% por fabricar el coche en la Unión Europea y un 10% adicional por ensamblar allí la batería.
El Puma Gen-E se lleva los 4.500 € completos en sus cuatro acabados: se fabrica en Craiova y la batería se ensambla en esa misma planta. El Explorer y el Capri cobran también los 4.500 € en sus versiones más baratas y bajan a 4.050 € en las más caras, porque el tramo de la ayuda que depende del precio se calcula sobre el de tarifa sin IVA, no sobre el del configurador. Salen de Colonia con batería alemana, así que el criterio de origen les suma entero.
El Mustang Mach-E paga fabricarse fuera de la Unión Europea. Pierde ese 25% del origen, que son 1.125 €, y se queda en 2.925 € en su versión de acceso. Las versiones superiores superan el tope de precio del programa y no cobran nada.
A esa ayuda se le suman por separado el descuento obligatorio del concesionario y la deducción del IRPF, y también las campañas de la propia marca: hasta el 30 de septiembre Ford añade 4.500 € de descuento propio, más el descuento vinculado a los Certificados de Ahorro Energético si entregas un coche de combustión. Cómo se solicita cada parte y cuándo se cobra está en nuestra guía del Programa Auto+.
En el concesionario conviven estos meses la gama nueva y la saliente, la de baterías NMC de 52 kWh y 170 CV, con descuentos de hasta 12.091 € sobre las unidades del año anterior. Esa rebaja compra un coche que homologa entre 60 y 70 km menos y cuya química NMC hace recomendable limitar la carga máxima para preservar la batería. Antes de firmar, la pregunta que despeja la duda es qué batería monta la unidad concreta que te ofrecen.