De todos los míticos que están volviendo en eléctrico, el Renault 4 carga con más historia a la espalda que cualquier otro. Motorizó a media Europa durante tres décadas: el utilitario práctico y barato que tuvieron padres y abuelos. Ahora vuelve convertido en un crossover eléctrico que ya se puede comprar en España.
El Renault 4 E-Tech arranca en 28.719 € de precio recomendado sin ayudas, homologa entre 308 y 409 km WLTP según la batería y comparte plataforma con el Renault 5. Es más grande, más tecnológico y bastante más caro de lo que fue el R4 de toda la vida. El nombre vuelve; el coche popular que estuvo al alcance de casi cualquier bolsillo, no.
El Renault 4 de 1961, el coche que motorizó a varias generaciones
Para entender por qué este regreso importa hay que mirar al original. El Renault 4 se fabricó entre 1961 y 1992, más de treinta años en producción, y superó los 8,1 millones de unidades vendidas en más de cien países. Pocos coches en la historia han llegado tan lejos ni han durado tanto en catálogo.
El encargo era el de su época: un coche sencillo, robusto, barato y capaz de aguantar cualquier uso. Renault lo resolvió con tracción delantera, un portón trasero práctico y una suspensión de recorrido largo que se tragaba los caminos malos sin quejarse. Era el rival directo del Citroën 2CV, su gran contemporáneo, y compartía con él la misma filosofía: la función por encima de la forma.
Su reputación de coche-herramienta, asequible y fiable, es lo que convirtió el nombre en símbolo. Esa es la herencia que el nuevo tiene que defender.
El R4 que se montó en Valladolid
Hay un detalle que el lector español va a reconocer enseguida. El Renault 4 también fue nuestro. Una buena parte de aquellos millones salió de la planta de FASA-Renault en Valladolid, donde se ensamblaron cerca de 800.000 unidades a lo largo de su vida comercial.
Para muchas familias de aquí, el R4 no es un recuerdo francés sino propio: el primer coche, el de las vacaciones, el que se heredaba entre hermanos. Esa cercanía explica que su nombre todavía despierte cariño décadas después de que dejara de fabricarse.
El nuevo R4 eléctrico, en cambio, se produce en Maubeuge (Francia), no en España. Es un matiz menor para el conductor, pero justo de aclarar cuando hablamos de un coche que aquí se sintió como de casa.
El regreso eléctrico: qué es y qué no es
El nuevo Renault 4 E-Tech nace sobre la plataforma AmpR Small, la misma del Renault 5 eléctrico. Son hermanos de plataforma: el R4 es la versión más grande y polivalente, 8 centímetros más largo que el R5, con un formato de crossover urbano de segmento B en lugar de utilitario puro.
Mide 4,14 metros y tiene un maletero de 420 litros con un umbral de carga bajo. El diseño juega con la nostalgia sin copiarla: una calandra iluminada que integra los faros redondos en una sola pieza, gráficos laterales de líneas rectas y proporciones que recuerdan de lejos al original. Por dentro, doble pantalla, sistema OpenR Link con Google integrado y la batería de asistencias habitual de un eléctrico de 2026.
El R4 de 1961 era minimalista y barato por definición. Este es un crossover equipado y conectado que apunta a un comprador distinto. La continuidad está en el nombre, en el carácter práctico y en algún guiño de diseño; no en la idea de coche de acceso.
Autonomía y carga: dos baterías para dos usos
La gama se organiza en torno a dos mecánicas. La de acceso combina un motor de 120 CV (90 kW) con una batería de 40 kWh y homologa 308 km WLTP, pensada para un uso sobre todo urbano. Por encima, la de 150 CV (110 kW) monta una batería de 52 kWh y llega a 409 km WLTP, la opción más cómoda para quien salga a menudo de ciudad.
Según las estimaciones de EV Database, la versión de 40 kWh se mueve en torno a 245 km en uso medio, que en autopista y con frío pueden bajar a unos 170 km; la de 52 kWh ronda los 315 km en uso, con unos 285 km de autovía en clima templado. Son cifras de coche urbano y de trayectos medios: para el día a día y las escapadas cumplen, pero para cruzar España de punta a punta hay eléctricos con más margen.
Ambas versiones aceptan 11 kW en corriente alterna para llenar la batería durante la noche y hasta 100 kW en carga rápida (80 kW en la de 40 kWh), suficientes para pasar del 15 al 80% en torno a media hora. Incluyen también V2L, que permite usar la batería del coche como enchufe externo. Los 100 kW pico no destacan frente a rivales que ya rozan los 150, pero para un coche pensado para cargar de noche en casa y hacer paradas cortas en viaje, cubren su uso sin sobresaltos.
El precio: bien posicionado, pero ya no es barato

Este es el punto donde el nuevo R4 se aleja más del original. Ajustado por inflación, el R4 de 1961 tampoco era un coche regalado, pero seguía siendo un vehículo concebido para maximizar la accesibilidad. El nuevo juega en otra liga: es un eléctrico compacto de tecnología moderna y precio alineado con el segmento. La versión de acceso parte de 28.719 € de precio recomendado sin ayudas, y la gama sube hasta los 35.587 € del acabado Iconic, pasando por los 31.747 € de la versión de batería grande y los 33.667 € del Techno.
Renault anuncia el R4 "desde 25.550 €", pero esa cifra descuenta los 4.500 € del anticipo del Plan Auto+. Nosotros damos siempre el PVP sin ayudas: es la única base útil para comparar. Con la ayuda aplicada la entrada baja de forma notable, pero el punto de partida ronda los 28.700 €.
Le encaja a quien quiere un eléctrico familiar de tamaño contenido, con buena autonomía para el uso diario y un nombre con historia, sin esperar que el precio esté en el suelo. El R4 fue finalista del Coche del Año en Europa 2026 y ganó el AUTOBEST, que valora la mejor compra del mercado europeo. Producto sensato, no objeto de deseo.
El Renault 4 eléctrico recupera el nombre y la vocación práctica del original, pero llega como crossover equipado de casi 29.000 €, lejos del utilitario austero que fue. Dentro de su segmento funciona bien y sus premios lo avalan. Solo que ya no es aquel coche para todos.