El e-Vitara ya tiene precio en España y empieza a llegar a los concesionarios esta primavera. Recupera un nombre con peso —el del Vitara, el todoterreno pequeño y asequible que muchos asocian a las aventuras de fin de semana de los noventa—, pero conviene decirlo claro desde el principio: esto no es el regreso emocional de un coche querido. Es el primer coche 100% eléctrico de Suzuki, y el nombre Vitara le sirve para estrenar su era de batería.
Esa es la diferencia con el Mini o el Fiat 500, que sí resucitan un icono urbano tal cual era. Aquí el mito hace de carta de presentación de una marca que llega tarde al eléctrico. El e-Vitara es un SUV compacto correcto, con una novedad interesante —una versión de tracción total, AllGrip-e, que enlaza con el alma 4x4 del original—, pero también con una autonomía y una carga ajustadas para los estándares de 2026. Os contamos qué es, qué ofrece y a quién le encaja, sin inflar el "vuelve el mito".
El Vitara, el mito del 4x4 pequeño y asequible

Para entender por qué Suzuki escogió este nombre hay que volver a 1988, cuando presentó el Vitara en el Salón de Tokio. Medía apenas 3,56 metros, pesaba alrededor de 1.000 kg y montaba un motor de gasolina de unos 80 CV. Era un todoterreno de verdad, con capacidad fuera del asfalto, pero del tamaño y el precio de un utilitario.
Esa fórmula caló. El Vitara popularizó la idea del 4x4 compacto y accesible, el coche con el que una familia normal podía irse al monte un domingo sin comprar un todoterreno grande y caro. Superó el millón de unidades en todo el mundo y abrió el camino a una versión de cinco puertas y, más tarde, al Grand Vitara, algo mayor y más capaz.
El mito del Vitara, por tanto, no es el de la nostalgia urbana. Es el del aventurero de presupuesto ajustado: capacidad real, tamaño manejable y un precio que no echaba para atrás. Ese es el legado que Suzuki invoca al ponerle el nombre a su primer eléctrico.
Por qué este caso es distinto: el primer eléctrico de Suzuki
Aquí está la honestidad de la pieza. El 500e o el Mini Cooper E son el mismo icono de siempre, con la misma cara, pasado a batería. El e-Vitara es otra cosa: un modelo nuevo que toma prestado un nombre conocido para abrir un capítulo que Suzuki no había escrito todavía.
Y lo abre con retraso. Suzuki es de las últimas marcas grandes en lanzar un coche 100% eléctrico: mientras buena parte de la competencia lleva años vendiendo eléctricos, la firma japonesa había apostado por híbridos ligeros y motores de gasolina pequeños. El e-Vitara es su debut en el segmento, no la culminación de una gama.
Eso no lo convierte en un mal coche, pero sí marca cómo hay que leerlo: como un primer paso correcto, no como un referente que llega a marcar la pauta. Lo decimos sin dramatismo y sin complacencia, que es como vemos las cosas en esta serie.
Qué es el e-Vitara: plataforma nueva, dos baterías y el guiño 4x4
El e-Vitara estrena la plataforma HEARTECT-e, una arquitectura desarrollada específicamente para coches eléctricos que coloca la batería en el suelo. Suzuki la ha desarrollado junto a Toyota, con la que comparte buena parte de la base técnica. Es un SUV compacto de 4,27 metros y cinco plazas, con batería de química LFP (litio-ferrofosfato), una tecnología robusta y más barata que premia la durabilidad sobre la densidad máxima.
Llega con dos baterías y tres niveles de acabado en España. La de acceso, de 49 kWh, monta un motor delantero de 144 CV. La de 61 kWh sube a 174 CV en tracción delantera y es la que de verdad sirve para salir de la ciudad con holgura. Por encima está la versión que conecta con el pasado del nombre.
AllGrip-e: la tracción total que enlaza con el Vitara
La variante AllGrip-e es el guiño honesto al mito. Añade un segundo motor en el eje trasero de 48 kW al delantero, de modo que el coche pasa a tener tracción total y una potencia combinada de 184 CV con 307 Nm. No usa un sistema mecánico heredado del 4x4 clásico, sino dos ejes eléctricos independientes, uno delante y otro detrás, que reparten la fuerza según haga falta.
Solo se ofrece con la batería de 61 kWh, y es la forma que tiene Suzuki de recordar que el Vitara siempre supo salir del asfalto. Cuánto se acerca de verdad a la capacidad campera del original habrá que verlo en pruebas específicas; sobre el papel la intención está, aunque un SUV eléctrico de este tipo apunta más al barro ocasional y la nieve que a la trialera seria.
Autonomía y carga: correctas, no rompedoras
Aquí toca bajar el dato a tierra. La versión de 61 kWh homologa 426 km WLTP, pero esa es la cifra de catálogo. En uso medido, las estimaciones de EV Database la sitúan en torno a 330 km combinados con clima templado, y bajan a unos 235 km en autopista con frío. Para el día a día y las escapadas sobra; para un Madrid-Valencia del tirón en invierno, hay que contar con las paradas.
La carga es el punto más flojo y conviene saberlo antes de firmar. El e-Vitara acepta hasta 70 kW en corriente continua, lo que deja el 10 al 80% en unos 45 minutos. Es suficiente para un viaje ocasional con una parada de comida, pero queda por detrás de muchos rivales de su precio, que recargan bastante más rápido. En corriente alterna admite 11 kW, lo normal para cargar en casa o en un poste público de calle.
Son números de eléctrico competente pero conservador, coherentes con una marca que prioriza fiabilidad y coste sobre cifras de récord. No es una crítica, es situarlo: el e-Vitara no busca ganar la guerra de la autonomía, busca ser un SUV familiar sin sustos.
Precio y a quién le encaja
En España, el e-Vitara parte de 35.550 € en su versión S2 de 49 kWh, sube a 40.050 € con la batería de 61 kWh y llega a 45.850 € en el acabado S3 más equipado. Son precios recomendados sin promociones ni ayudas; Suzuki comunica cifras desde unos 28.675 € una vez aplicados sus descuentos y la ayuda del Plan Auto+, pero ese importe depende de condiciones que cambian y de una ayuda sujeta a su propio calendario, así que lo tomamos como orientación, no como precio de partida.
Con esos números, el e-Vitara le encaja a quien quiere un SUV compacto eléctrico sin complicaciones, valora el nombre y la fiabilidad de Suzuki, y hace sobre todo ciudad y trayectos medios. La versión de 61 kWh es la que recomendaríamos mirar si se sale de la ciudad con cierta frecuencia, y la AllGrip-e tiene sentido para quien viva donde el invierno o el camino sin asfaltar son parte de la rutina.
Quien busque la autonomía más larga o la carga más rápida por ese dinero encontrará rivales más afilados. El argumento del e-Vitara es otro: un eléctrico sencillo, robusto y con un apellido que inspira confianza, de una marca que por fin se ha enchufado.
Suzuki e Vitara
El e-Vitara no es el regreso de un coche querido, sino el estreno eléctrico de Suzuki bajo un nombre con historia, y leerlo así es lo justo: un primer paso correcto, con una versión de tracción total que guiña al 4x4 de siempre y unas cifras de autonomía y carga que cumplen sin deslumbrar. Otros clásicos están haciendo el mismo viaje a la batería, y los vamos contando uno a uno en esta serie.