¿Qué nevera comprar para el coche eléctrico este verano?

Una termoeléctrica barata para tener siempre en el coche y una de compresor para sacar a la playa cubren casi todo. Te explicamos en qué se diferencian, cómo se alimentan en un eléctrico y qué encaja en cada uso, sin confundir la que refresca con la que conserva.

Nevera portátil de coche conectada a la toma de 12 voltios de un coche eléctrico con el maletero abierto en una jornada de verano en la costa española
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Para el verano, la mayoría de conductores resuelve con dos neveras distintas y de gama baja: una pequeña termoeléctrica que vive siempre en el coche para llevar bebidas frescas, y una de compresor que enfría de verdad y sacas a la playa o al picnic. No es la misma compra ni el mismo precio, y mezclarlas es el error más común.

La diferencia que de verdad importa no es la marca, es la tecnología. Una termoeléctrica enfría unos 18-20 °C por debajo de la temperatura de fuera: con 35 °C en agosto, eso son unos 15-17 °C dentro, suficiente para que el agua esté fresca, no para conservar pescado. Una de compresor funciona como el frigorífico de casa y baja a 0 °C o menos, cueste lo que cueste la temperatura exterior. La primera es barata y ligera; la segunda, más cara y pesada.

A partir de aquí te decimos qué nevera encaja en cada uso, qué cambia cuando la enchufas a un eléctrico y dos productos concretos a la venta en España, uno para cada caso.


Termoeléctrica o compresor: la única decisión que importa

Casi todas las dudas se resuelven entendiendo esto, porque las dos cosas se llaman "nevera de coche" y cuestan muy distinto.

Una nevera termoeléctrica usa una placa que enfría por diferencia con el ambiente. Da igual el modelo: ninguna baja de unos 18-20 °C por debajo de lo que haya fuera. En un día suave mantiene la comida fría sin problema; en plena ola de calor, dentro del coche cerrado puede quedarse corta. A favor: pesa poco, es silenciosa en modo económico y cuesta entre 70 y 100 €. La mayoría también calienta, útil en invierno.

Una nevera de compresor lleva el mismo mecanismo que un frigorífico y enfría hasta 0 °C o por debajo, sin depender de la temperatura de fuera. Conserva de verdad e incluso congela. A cambio pesa más, hace algo más de ruido y cuesta a partir de 150 €.

Un aviso, porque en Amazon es fácil caer: hay termoeléctricas que se anuncian como "12V compresor" sin serlo. Si el título mezcla las dos palabras y el precio es de 70-90 €, casi siempre es termoeléctrica. La señal fiable es la temperatura: si la ficha dice "enfría X grados por debajo del ambiente", es termoeléctrica; si dice "hasta -18 °C" o "-20 °C", es de compresor.


Qué cambia cuando la enchufas a un coche eléctrico

Aquí la diferencia con un coche de gasolina es pequeña, pero conviene saberla para no llevarse sorpresas.

Las dos neveras se alimentan por la toma de 12 V del coche (el antiguo mechero) o por un enchufe de 230 V en casa. Con el coche en marcha, la energía sale de la batería grande, la de tracción, y el gasto es tan bajo que ni lo notas en la autonomía: una termoeléctrica consume del orden de 50 W, una de compresor menos de media porque el motor arranca y para.

El matiz está en el coche parado. La toma de 12 V de un eléctrico cuelga de una batería auxiliar pequeña, igual que en un coche de combustión, y dejar una nevera tirando de ella con el coche apagado puede descargarla. Las neveras de compresor buenas traen protección de batería —cortan el consumo antes de dejarte sin arranque—; las termoeléctricas baratas no, así que con el coche apagado conviene no abusar.

Si tu eléctrico tiene V2L —la función que convierte el coche en un enchufe de 230 V—, tienes la solución más cómoda: enchufas la nevera al coche como si fuera una toma de casa, tirando de la batería de tracción, que es enorme comparada con la auxiliar. Ahí sí puedes tener la nevera funcionando un fin de semana entero sin preocuparte.


La pequeña de tener siempre en el coche

Para el uso de "la dejo en el maletero y la enchufo cuando hace falta", una termoeléctrica de unos 25-32 litros es la opción sensata. No conserva como un frigorífico, pero mantiene bebidas y comida fresca en trayectos, hace de nevera auxiliar y casi todas calientan en invierno. Por 80-100 € cumple.

La más comprada y mejor valorada de esta categoría en España es la TZS First Austria de 32 litros, con miles de valoraciones y buena nota. Frío y calor, alimentación a 12 V y a 230 V, asa para transportarla y una rejilla para separar el interior. Pesa menos de 5 kg. Es termoeléctrica, así que aplica lo de antes: enfría unos 18 °C por debajo del ambiente, no es un congelador. Para lo que se le pide —agua y refrescos frescos en el coche— sobra.

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Si la quieres algo más pequeña y barata, la Arebos de 25 litros es de la misma familia, también frío y calor y bien valorada, por unos euros menos. La diferencia con la TZS es capacidad y rodaje: la TZS acumula muchas más valoraciones.

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La de llevar del coche a la playa

Para sacarla del coche y que aguante la comida fría toda la tarde al sol, la termoeléctrica se queda corta: necesitas compresor. Enfría de verdad, mantiene una temperatura constante aunque haga calor fuera y, si quieres, congela.

Alpicool de 15 litros

Para uso de playa y picnic, una de compresor de 15 a 25 litros es el tamaño práctico: entra en el maletero, se transporta sin ser un mueble y enfría rápido. La Alpicool de 15 litros es una opción contenida y bien valorada: baja a 0 °C en unos minutos, llega a -20 °C, funciona a 12/24 V y a 230 V, y trae protección de la batería del coche en tres niveles para que no te deje sin arranque. Caben unas 20 latas. Pesa más que una termoeléctrica —ronda los 8 kg— y hace algo de ruido al arrancar el motor, que es lo normal en un compresor.

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Si vais varios o queréis que haga de nevera de la casa rodante además de la playa, hay compresores grandes de 40 a 58 litros con ruedas y asa telescópica, como la WANNYTON de 58 litros. Son más cómodos de mover llenos, pero pasan de los 15 kg y de los 250 €, y para una tarde de playa son más de lo que necesitas. Solo tienen sentido si el uso es de camping o viaje largo. Un apunte de las opiniones de compradores, porque conviene saberlo: en estos modelos grandes con tapa de plástico y asa telescópica aparecen quejas puntuales de que la tapa se deforma con el uso intenso, así que el trato importa.

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Cuál comprar según tu caso

Si la quieres para tener siempre en el coche y llevar bebidas frescas en los trayectos: la termoeléctrica de 32 litros. Barata, ligera, frío y calor. Asume que mantiene fresco, no que congela.

Si la vas a sacar a la playa o al picnic y quieres que la comida aguante al sol: la de compresor de 15-25 litros. Más cara y más pesada, pero enfría de verdad y no depende del calor que haga fuera.

Si el uso es de camping o viajes largos con varias personas: un compresor grande con ruedas. Compensa el peso por la capacidad.

En los tres casos, antes de dejar la nevera tirando de la toma de 12 V con el coche parado, ten presente la batería auxiliar: las de compresor con protección te avisan, las termoeléctricas baratas no. Y si tu coche tiene V2L, úsalo: es la forma más tranquila de alimentarla.


Preguntas frecuentes

¿Una nevera de coche me gasta autonomía? Con el coche en marcha, prácticamente nada: una termoeléctrica consume del orden de 50 W y una de compresor menos de media, frente a los kilovatios que mueve el motor. Lo que sí conviene vigilar es tenerla enchufada a la toma de 12 V con el coche apagado, porque ahí tira de la batería auxiliar, pequeña, y puede descargarla.

¿Termoeléctrica o de compresor? Termoeléctrica si quieres algo barato para mantener bebidas frescas en trayectos. De compresor si necesitas conservar comida de verdad con calor o llevarla a la playa toda la tarde. La termoeléctrica enfría unos grados por debajo del ambiente; la de compresor enfría como un frigorífico.

¿Puedo enchufarla a la toma normal del coche? Sí, las dos funcionan con la toma de 12 V (el mechero). Con el coche en marcha no hay problema. Con el coche parado, mejor las de compresor con protección de batería, que cortan antes de dejarte sin arranque.

¿Y si mi coche tiene V2L? Es la mejor opción. El V2L te da un enchufe de 230 V que sale de la batería grande del coche, así que puedes alimentar la nevera como si estuviera en casa, durante mucho tiempo y sin tocar la batería auxiliar.

¿Cuánto enfría una termoeléctrica en pleno verano? Unos 18-20 °C por debajo de la temperatura ambiente. Si el coche cerrado está a 35 °C, dentro tendrás unos 15-17 °C: bien para que el agua esté fresca, justo para conservar alimentos delicados. Para eso hace falta compresor.


Antes de decidir

La compra se reduce a una pregunta: ¿la quieres para refrescar bebidas en el coche, o para conservar comida fuera de él? Para lo primero, una termoeléctrica de 32 litros cumple y cuesta poco. Para lo segundo, no hay atajo: necesitas compresor, y se nota en el precio y en el peso.

Y si tu eléctrico tiene V2L, ganas tranquilidad con cualquiera de las dos: el coche se convierte en un enchufe y la nevera deja de ser un problema de batería. Si todavía estás viendo cómo organizar la carga y los accesorios de tu coche, te ayuda nuestra guía sobre [qué cargador portátil comprar][INTERNO: que-cargador-portatil-comprar-coche-electrico].

Fuentes

  1. 1 IEC — Norma IEC 61851, modos de recarga conductiva del vehículo eléctrico (referencia de alimentación 12V y V2L)
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