El Model Y recorre más kilómetros entre carga y carga, consume menos en autopista y se apoya en una red de carga más madura. El G6 carga mucho más rápido —doce minutos del 10 al 80 %, frente a la media hora del Tesla— y ofrece más prestaciones por menos dinero. Ninguno de los dos es mejor en todo: hay uno que encaja mejor con cómo conduces tú.
Los dos son SUV del segmento D, miden alrededor de 4,76 metros y se mueven en la misma horquilla de precio, entre los 40.000 y los 55.000 € en sus versiones comparables. Compiten de frente. Los enfrentamos en los seis puntos que deciden una compra: autonomía en autopista, carga, precio, espacio, software y qué perfil de comprador encaja con cada uno.
Autonomía en autopista: el Model Y aguanta más
En el dato que más importa para un viaje largo, el Tesla saca ventaja. A velocidad de autovía, el Model Y rinde alrededor de cuarenta kilómetros más de autonomía que el G6, consumiendo menos.

Las dos versiones que compiten por precio lo confirman: el Model Y Premium AWD (600 km WLTP, 78,4 kWh) alcanza unos 345 km de autopista en frío, mientras el G6 AWD Performance (510 km WLTP, 80 kWh) se queda en unos 305 km en condiciones similares. Con baterías de capacidad parecida, el Model Y llega más lejos porque consume menos.
La ventaja parece explicarse principalmente por una combinación de mejor aerodinámica y una mayor eficiencia global del sistema de propulsión —peso, neumáticos, gestión térmica, calibración del motor— todo suma a 120 o 130 km/h, donde la resistencia aerodinámica manda y cada factor de eficiencia se amplifica.
El canal Battery Life ha medido los dos coches, pero en condiciones distintas: el G6 rodó en invierno con neumáticos de invierno, el Tesla en verano. Eso infla artificialmente la diferencia registrada entre ambos, así que los números concretos de consumo no son comparables sin ese matiz. Lo que sí sostienen los tests es la dirección: el Tesla gasta menos por kilómetro en autopista.
Para el viajero, la diferencia se traduce en paradas. Un trayecto como Zaragoza-Madrid, unos 300 km de autopista, lo cubre el Model Y con margen suficiente en condiciones normales de verano; el G6 lo hace también, aunque con menos margen para imprevistos. En invierno o por encima de 120 km/h, la distancia entre ambos se ensancha. Ninguno de los dos se queda corto para viajar, pero el Tesla obliga a calcular menos.
Carga: ventaja clara para el G6
En carga, el XPeng gana con claridad, y la razón está en la batería.
El G6 monta una batería LFP de nueva generación con arquitectura de 800 voltios. XPeng homologa un pico de 451 kW de catálogo, pero en Europa la cifra que cuenta es la que entregan los cargadores de la calle: el conector CCS topa en 500 amperios, así que en la práctica el pico se queda más abajo. Battery Life midió 324 kW y un 10 al 80 % en doce minutos cronometrados. El Model Y, con arquitectura de 400 voltios y un pico de 250 kW, hace ese mismo tramo en torno a media hora.
La diferencia en la práctica es enorme. Una parada de café en el G6 devuelve del orden de 200 km de autopista; en el Model Y, esa misma pausa cunde menos. Para quien encadena viajes largos, parar doce minutos en lugar de treinta cambia el ritmo de la jornada.
El Tesla responde con un argumento distinto: la red. El Model Y se apoya en los Superchargers, una red densa, fiable e integrada en el navegador del coche, que planifica la ruta y precondiciona la batería sin que el conductor toque nada. Hoy el G6 no es compatible con esa red —algo que puede cambiar si XPeng o Tesla modifican su política de acceso, como ya ha ocurrido con otras marcas—, así que depende de redes como Ionity o Zunder, con una cobertura más dispersa y una planificación de ruta menos afinada.
Eso tiene consecuencias reales. Los doce minutos de carga del G6 solo se obtienen en un cargador HPC de 300 kW o más; conectado a un punto de 50 kW en una gasolinera, tarda lo mismo que cualquier otro. El Tesla, en cambio, llega a un Supercharger con la batería preacondicionada y empieza a cargar al pico desde el primer minuto. En la práctica, la diferencia de tiempo de viaje entre los dos coches puede ser bastante menor que la diferencia entre sus curvas de carga, dependiendo de qué red tengas disponible en la ruta.
Precio y versiones: qué se compara con qué
Los nombres de las versiones no se corresponden entre marcas: hay que emparejarlas por precio, no por etiqueta. El G6 se vende en España en tres acabados y el Model Y en cinco.
La AWD Performance del G6 cuesta 49.180 €, acelera de 0 a 100 en 4,1 segundos y compite en precio con el Model Y Premium RWD (49.990 €) y Premium AWD (52.990 €), que aceleran en 5,6 y 4,8 segundos. Por el dinero de un Model Y Premium, el G6 da un empuje cercano al Model Y Performance, que cuesta 61.990 €.
Una nota sobre el G6 de acceso. XPeng acaba de incorporar una RWD Standard Range con batería de 68,5 kWh y 252 CV, alrededor de 43.000 € al contado. Es tan reciente que aún no hay pruebas independientes de su autonomía en autopista. Rivaliza en precio con el Model Y Standard, pero por ahora solo tenemos su cifra WLTP, sin tests que respalden cuánto rinde fuera del ciclo.
Espacio: el Model Y carga más
En capacidad de carga, el Tesla saca ventaja, y no pequeña. El maletero del Model Y ronda los 822 a 854 litros según versión, frente a los 571 litros del G6. Son más de 250 litros de diferencia, que se notan en una mudanza, en las maletas de unas vacaciones o en el carrito de un bebé con todo lo que arrastra.
A eso el Model Y suma un maletero delantero de 117 litros que el G6 no tiene. Ese hueco extra bajo el capó es donde caben los cables de carga sin invadir el maletero principal, o la compra del súper. Es una ventaja práctica del diseño de Tesla, que reservó el espacio del motor delantero para almacenaje.
En el resto, los dos están muy parejos. Miden casi lo mismo (4,76 m el G6, 4,79 m el Tesla), comparten una distancia entre ejes idéntica de 2,89 metros y ofrecen cinco plazas con buen espacio para las piernas atrás. El G6 pesa algo más —unas 2,2 toneladas frente a las dos del Tesla—, lo que contribuye a su mayor consumo en carretera. Para el día a día de cinco personas, ambos cumplen; para mudar trastos o viajar cargado, el Model Y tiene la cesta más grande.
Software y conducción: madurez frente a equipamiento
Este apartado es valoración, no cifras medidas.
El Model Y lleva más de una década de actualizaciones por aire acumuladas. La integración entre navegador, planificación de ruta y preacondicionamiento de batería funciona como un conjunto cerrado desde el principio —no requiere configuración manual. El paquete básico de ayudas a la conducción viene incluido de serie. A cambio, su interior es minimalista hasta el extremo: casi todo pasa por la pantalla central, sin mandos físicos.
El G6 contraataca con equipamiento en cabina: pantalla central UHD de 15,6 pulgadas, dieciocho altavoces, asientos de cuero ventilados y calefactados, y el sistema de ayudas XPILOT. El conjunto del vehículo obtuvo cinco estrellas Euro NCAP. Por el precio, da más cosas tangibles dentro del habitáculo. La contrapartida son los años de experiencia. XPeng aterrizó en España con una red de unos 25 concesionarios; la planificación de ruta del G6 no integra todavía la gestión de la carga con el nivel de automatismo del Tesla; y el ecosistema lleva menos tiempo pulido. No es que el software del G6 sea malo —funciona— pero el del Model Y tiene más iteraciones encima. Quien compra un G6 obtiene más equipamiento por su dinero, pero apoyándose en una marca que aún está construyendo su red y su historial aquí.
Entonces, ¿cuál te conviene?

Si haces muchos kilómetros de autopista y quieres exprimir cada carga, el Model Y encaja mejor: llega más lejos, consume menos y la red Supercharger convierte los viajes largos en lo más parecido a no pensar en la carga. Un software maduro y un maletero grande con frunk refuerzan ese argumento.
Si lo que buscas es recargar en lo que dura un café y llevarte más prestaciones y más equipamiento por menos dinero, el G6 tiene un caso sólido. Su carga ultrarrápida compensa una autonomía que es solo correcta, y su versión Performance ofrece un empuje que en Tesla cuesta doce mil euros más. La contrapartida es apostar por una marca joven en España, con una red de servicio todavía en construcción y sin acceso a los Superchargers.
Quien viaja mucho y planifica poco encontrará en el Tesla menos fricciones; quien quiere prestaciones, equipamiento y cargas rápidas pagando menos, las encontrará en el XPeng. Si quieres profundizar en cuánto rinde el G6 en autovía a cada velocidad antes de decidir, lo desglosamos versión a versión en nuestro análisis de la autonomía del G6 en autopista.