En una misma semana se han juntado tantas presentaciones que cuesta asimilarlas en conjunto. En París, el Salón del Automóvil ha abierto con una veintena de marcas chinas y con las marcas francesas enseñando sobre todo prototipos que miran a su pasado. En Texas, Elon Musk ha presentado el Roadster con un espectáculo en el que ha proclamado el final de la conducción manual en Tesla para dar paso al coche autónomo. En Nueva York, Porsche ha enseñado el Mission S, con el que reivindica la conducción, pocos días después de que Jaguar presentara allí mismo el Type 01. Mercedes, con seis estrenos en París, ha cerrado la semana en Alemania con un SUV eléctrico de AMG.
Estas presentaciones muestran dos formas de afrontar el cambio: las marcas chinas avanzan en bloque y se apoyan en la amplitud de su oferta, mientras las europeas buscan cada una su identidad y recurren a un legado reconocible para diferenciar sus coches. Tesla, desde Estados Unidos, pone el foco en su propia marca y en el coche autónomo, y con él anuncia, en cierta manera, el final del coche tal como lo hemos conocido hasta hoy.
En este artículo 7 apartados
- El Salón de París, lleno de marcas chinas que ya compiten entre ellas
- Las marcas francesas presentan en París su propia historia
- Tesla convierte el Roadster en un espectáculo sobre su propia marca
- Porsche reivindica la conducción con el Mission S
- Jaguar presenta en Nueva York un coche y una marca nuevos
- Mercedes lo intenta todo a la vez
- Las marcas europeas buscan su identidad mientras las chinas ocupan el mercado
01El Salón de París, lleno de marcas chinas que ya compiten entre ellas
No nos gusta leer la industria del automóvil en clave de batallas, porque simplifica una realidad compleja, pero la imagen que deja el Mondial de l'Auto, abierto hasta el 18 de octubre, es la de una invasión de los fabricantes chinos. De las más de 60 marcas que exponen, una veintena son marcas chinas, el doble que en 2024, y llegan con un arsenal que parece no tener fin: urbanos, SUV familiares de siete plazas, berlinas deportivas y modelos de lujo. En cambio, BMW, Porsche, Ferrari y Nissan ni siquiera han montado stand.
Los grandes fabricantes chinos se presentan con varias marcas a la vez, cada una dirigida a un tipo de cliente, para entrar por todos los huecos del mercado:
- Geely: Geely, Zeekr y Lynk&Co, además del smart #2, diseñado por Mercedes-Benz y fabricado por Geely.
- Chery: Chery, Omoda y Jaecoo.
- BYD: BYD y su marca de lujo Denza, que se estrena en París.
- Changan: Changan, Deepal y Avatr, esta última desarrollada con Huawei y CATL.
A ellos se suman XPENG, Li Auto, que debuta en Europa, GAC, Aito (del grupo Seres, con Huawei), Forthing (Dongfeng), Maxus (SAIC), 212, la marca de todoterrenos de BAW, y Leapmotor, socio de Stellantis, que prevé ensamblar el B10 en Figueruelas (Zaragoza) a partir de finales de 2026.
El abanico cubre el mercado de punta a punta, desde el Leapmotor B03, un urbano eléctrico de 4,17 metros con hasta 390 km WLTP, margen para una semana de trayectos diarios en ciudad, y todavía sin precio para Europa, hasta el Zeekr 9X, un SUV de lujo híbrido enchufable de seis plazas y 897 CV. Entre los dos caben el BYD Atto 8 de siete plazas, el XPENG G9L de tres filas, que la marca prevé fabricar en Graz (Austria), y el Li Auto i6, un SUV eléctrico de casi cinco metros.
Con este despliegue, una marca china compite en Europa también con otras marcas chinas, a veces de su mismo grupo. Muchas de las que se estrenan en París no estaban en Francia hace dos años y llegan con el reto de construir red de venta y servicio posventa, algo que no se resuelve con un stand.
En España esa presión ya se nota en las matriculaciones: en septiembre, el 32,2 % de los turismos eléctricos matriculados fueron de marcas chinas, frente al 21,5 % de septiembre de 2025, y en lo que va de año, con datos hasta el 15 de octubre, el grupo BYD es el que más eléctricos ha matriculado: 14.691, por delante de Tesla (13.498) y del grupo Volkswagen (11.664).
02Las marcas francesas presentan en París su propia historia

Las marcas francesas jugaban en casa y han llenado sus stands de prototipos que recuperan nombres y formas de sus modelos clásicos:
- Citroën 2CV: un urbano eléctrico que Stellantis quiere vender hacia 2028 desde unos 15.000 euros.
- Peugeot E-T16: inspirado en el 205 Turbo 16 de rallies, anticipa el próximo e-208, previsto para la segunda mitad de 2027. A su lado, el RCZ Vision recupera el coupé de techo de doble burbuja.
- Renault E-Space y 8 Gordini: reinterpretan el Espace y el 8 Gordini, sin planes de producción anunciados.
- Alpine A310 Vision: recupera el nombre del A310 de los años setenta, sin planes de producción.
- DS F3ver: anticipa el próximo DS N°3, que no llegaría antes de 2028.
Entre tanto prototipo, los modelos de producción de las marcas francesas son pocos: una versión del Twingo con techo panorámico de cristal para 2027, la segunda generación del Dacia Spring, que se enseña por primera vez al público, y el Dacia Striker, el modelo más grande de la marca. Frente a los stands de las marcas chinas, llenos de coches con ficha y fecha de llegada a Europa, el de las francesas es sobre todo un escaparate de lo que quieren hacer en los próximos años y de lo que fueron.
03Tesla convierte el Roadster en un espectáculo sobre su propia marca

El jueves 15, Tesla presentó el nuevo Roadster en las instalaciones de SpaceX cerca de Waco (Texas), con un espectáculo pensado para el directo: el coche subió por una rampa invertida, giró en el aire y saltó por encima de un Cybercab, un Cybertruck, un Semi, un Model Y y un Model 3 con ayuda de propulsores de gas frío.
La presentación llega cuando la gama de coches de Tesla es la más corta en años, con el Model S y el Model X fuera de producción y casi todas las ventas concentradas en el Model 3 y el Model Y. El Roadster vuelve en ese contexto, y Musk lo definió en el acto con una frase: será el último Tesla de conducción manual; el resto de la gama serán coches autónomos, como el Cybercab sin volante ni pedales que el Roadster sobrevoló en la demostración.
Los propulsores del salto, desarrollados con SpaceX, no los llevará la versión de calle, la Performance, y Tesla no dio precio de venta ni fecha de llegada a Europa, solo su plan de empezar a fabricarlo en 2028.
Que el Roadster llegue o no a las calles en 2028 importa poco para entender la semana, porque lo relevante es el uso que Tesla ha hecho de su presentación: el espectáculo le ha servido de escenario para anunciar que deja atrás la conducción manual y que su futuro, según Musk, son los coches autónomos. El Roadster funciona así más como un instrumento de la estrategia de la marca que como un producto, y el mensaje que deja es el de una Tesla que ya no se presenta como fabricante de coches para conducir.
04Porsche reivindica la conducción con el Mission S

También el 15 de octubre, y lejos de París, donde no tiene stand, Porsche enseñó el Mission S en un muelle de Queens, con Manhattan de fondo. Con este concept de superdeportivo de motor central, la marca quiere sumar a su catálogo un modelo por encima del 911, un hueco que hasta ahora solo había ocupado con ediciones limitadas.
Con buena parte del sector volcado en pantallas y en la conducción asistida, y con Tesla anunciando ese mismo día que deja atrás la conducción manual, Porsche ha hecho lo contrario: con el Mission S devuelve la conducción al centro de la marca y enseña los argumentos con los que quiere defenderla. El coche no tiene pantalla central: lleva cinco relojes redondos, un cuentarrevoluciones de aguja y botones físicos. En la presentación, la marca explicó que el coche de producción podrá ser de gasolina o híbrido, sin versión eléctrica. Es el primer Mission que no es eléctrico tras diez años en los que todos lo fueron, del Mission E que dio origen al Taycan al Mission X de 2023.
Porsche lleva años buscando cómo mantener vivo ese espíritu en plena electrificación: en 2022 invirtió 75 millones de dólares en HIF Global, la empresa que produce combustibles sintéticos en la planta de Haru Oni, en Chile, una vía con la que la marca aspira a alargar la vida de los motores de combustión, y su dirección ha repetido que el 911 no será nunca completamente eléctrico.
La apuesta encaja con lo que vende la marca, porque el 911, el deportivo más ligado a la conducción, es el único modelo de Porsche cuyas entregas crecen este año, un 12 % entre enero y septiembre. El Mission S llega, además, ocho días después de que Porsche presentara a sus inversores una estrategia con tres vías, combustión, híbrido enchufable y eléctrico, que deja atrás el objetivo de 2022 de que más del 80 % de sus coches nuevos fueran eléctricos en 2030.
05Jaguar presenta en Nueva York un coche y una marca nuevos

A principios de octubre, también en Nueva York, Jaguar presentó el Type 01, un gran turismo eléctrico de cuatro puertas, 5,24 metros y 1.030 CV, y con él una estrategia que rompe con la marca que conocíamos. Jaguar deja de competir en volumen con BMW, Mercedes-Benz y Audi para situarse en el lujo, con un precio en España desde 165.000 € que todavía da como provisional, y espera que Estados Unidos sea su mercado principal. Su director general, Rawdon Glover, descarta añadir versiones híbridas.
El Type 01 no se parece a ningún Jaguar anterior, la crítica que más se repite, y Glover responde que un gran diseño tiene que atreverse a dividir opiniones. Con otro producto, otro público y otro mercado principal, una marca histórica como Jaguar está pivotando para encontrar su sitio y todo apunta a que todavía no sabe cuál es: ha dejado atrás la identidad que tenía sin haber construido una nueva que se reconozca, y el resultado de esta etapa está por ver.
Dentro del mismo grupo, JLR ha seguido el camino contrario con Range Rover, porque el Range Rover Electric, presentado en septiembre, y el Range Rover Sport Electric, que abrió pedidos en España a principios de octubre, mantienen prácticamente la misma carrocería y la misma imagen que sus versiones de combustión, con las que comparten plataforma. Con Jaguar, el grupo busca una identidad nueva; con Range Rover, conserva al máximo la que ya tiene para no perder a sus clientes.
06Mercedes lo intenta todo a la vez
Mercedes ha llevado a París seis estrenos, de la renovación de la Clase S y del GLE al nuevo GLA y al VLE, un monovolumen eléctrico de hasta ocho plazas, dentro de lo que la marca presenta como su mayor programa de lanzamientos, extendido a toda la gama.
El 17 de octubre, en Affalterbach, Mercedes-AMG presentó además el GT SUV, su primer gran SUV desarrollado por completo en casa: eléctrico, con hasta 1.169 CV y un precio en Alemania desde 113.050 € para la versión de acceso. El coche incluye un modo de conducción que simula el sonido de un motor, los cambios de marcha y las vibraciones en el asiento, de modo que el AMG eléctrico busca su identidad en la combustión que ha dejado atrás.
En su primera generación de eléctricos, Mercedes apostó por modelos con nombre y diseño propios, como el EQS y el EQE, berlinas de silueta redondeada pensadas sobre todo para mercados de fuera de Europa, y la gama salió desigual, con conceptos muy distintos entre sí y sin una identidad común. La segunda generación se desvincula de aquella: todos sus eléctricos llevan ahora el nombre y la silueta de los modelos de combustión, adaptados a las necesidades del eléctrico.
Además, son más grandes que sus predecesores, como en todo el sector, en el que los coches crecen con cada nueva generación y el paso de la combustión al eléctrico ha servido para que ese crecimiento sea mayor. El GLC, por ejemplo, mide 4,85 metros, unos 13 centímetros más que el de combustión.
Todo indica que la estrategia de la primera etapa no respondió como la marca esperaba y que ahora Mercedes intenta recuperar su esencia, aunque de su semana, entre la Clase S de siempre, un monovolumen eléctrico de lujo y un AMG que imita un motor que no tiene, todavía no sale una idea clara de qué marca quiere ser.
07Las marcas europeas buscan su identidad mientras las chinas ocupan el mercado
Buena parte de lo que han presentado las marcas europeas son prototipos, planes a varios años vista y cambios de identidad que el mercado todavía tiene que aceptar, y confían en la emoción, en la historia de cada marca y en el placer de conducir para diferenciarse en la era eléctrica. Mientras tanto, las marcas chinas ocupan el espacio con coches para el día a día, y en España, en septiembre, ya fueron uno de cada tres eléctricos matriculados. Tesla, que conquistó el mercado mundial con el Model 3 y que en septiembre, con 2.528 matriculaciones, lo convirtió en el primer eléctrico que encabeza las ventas de coches en España, ya piensa en un futuro en el que el coche se conduce solo.











