1.000 km en un Volvo ES90: cuántas paradas, cuánto tiempo y qué pasa al llegar a cero

Antes de comprar un eléctrico para viajar, la duda no es cuántos kilómetros hace, sino cuántas veces hay que parar. Repasamos tres viajes largos con el ES90 para enseñarte cuántas paradas pide de verdad, cuánto duran y qué ocurre cuando se apura la batería al límite.

Volvo ES90 en una parada de carga rápida durante un viaje largo por autopista
7 min de lectura

Antes de comprar un eléctrico para viajar, la pregunta no es cuántos kilómetros hace, sino cuántas veces vas a tener que parar y cuánto tiempo vas a perder. Con el Volvo ES90 paras pocas veces y cargas poco rato.

Volvo Es90 - Contexto Entorno Real Contexto Aparcado Exterior Frontal Izquierda Exterior Superior
Volvo Es90 - Contexto Entorno Real Contexto Conduciendo Exterior Frontal Izquierda
Volvo Es90 - Contexto Entorno Real Contexto Conduciendo Exterior Frontal Izquierda
Volvo Es90 - Contexto Entorno Real Contexto Aparcado Exterior Frontal Izquierda
Volvo Es90 - Contexto Entorno Real Contexto Aparcado Exterior Frontal Izquierda Exterior Superior
Volvo Es90 - Contexto Entorno Real Contexto Aparcado Exterior Lateral Izquierda
Volvo Es90 - Contexto Entorno Real Contexto Aparcado Exterior Lateral Izquierda
Volvo Es90 - Contexto Entorno Real Contexto Aparcado Exterior Lateral Derecha
Volvo Es90 - Contexto Entorno Real Contexto Aparcado Exterior Lateral Izquierda
Volvo Es90 - Contexto Entorno Real Contexto Conduciendo Exterior Trasera Derecha
Volvo Es90 - Contexto Entorno Real Contexto Conduciendo Exterior Trasera Derecha
Volvo Es90 - Contexto Entorno Real Contexto Aparcado Exterior Trasera
Volvo Es90 - Contexto Entorno Real Contexto Aparcado Exterior Superior
Volvo Es90 - Contexto Entorno Real Contexto Aparcado Exterior Trasera Derecha Exterior Superior
Volvo Es90 - Interior Asientos Delanteros Interior Pantalla Central Interior Volante
Volvo Es90 - Interior Salpicadero Interior Volante
Volvo Es90 - Interior Pantalla Central
Volvo Es90 - Interior Asientos Traseros
Volvo Es90 - Almacenamiento Maletero
Volvo Es90 - Almacenamiento Maletero Delantero
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Más información: Volvo ES90
Fuente: Volvo Cars Media

Su arquitectura de 800 voltios recupera de 0 a 70% de batería en unos 20 minutos. Un trayecto de unos 500 km en buen tiempo lo cubre sin parar o con una sola parada, y en pleno invierno le basta con detenerse una vez. Un reto de 1.000 km de un tirón le costó dos paradas y nueve horas y media al volante.

Para contarlo nos apoyamos en tres viajes largos que han hecho otros con el mismo coche —un recorrido de 1.000 km, una travesía de Oslo a Bergen a una sola carga y un trayecto de 610 km con la temperatura bajo cero— y los traducimos a lo que significan en las rutas que harás tú.


La parada típica: unos 20 minutos

El ES90 viaja bien por cómo carga. Es uno de los pocos eléctricos con arquitectura de 800 voltios, la misma tecnología que monta el Porsche Taycan, y admite mucha potencia en poco tiempo: en los tests alcanza picos de 325 kW, frente a los 310 kW de ficha.

La cifra a recordar es esta: de 0 a 70% en torno a 20 minutos, y de 10 a 80% en unos 22 cuando la batería está a temperatura de trabajo. Es el tiempo de un café y estirar las piernas. No es la pausa de cinco minutos del surtidor, pero tampoco la espera eterna que mucha gente imagina al pensar en cargar un eléctrico de viaje.

Hay una condición para que ese ritmo se cumpla: la batería tiene que estar templada. El ES90 la prepara solo cuando programas un cargador en el navegador, así que la regla es sencilla: lleva siempre la ruta puesta hacia el punto de carga.


Cuántas paradas pide en carretera

Las cifras de un folleto no dicen gran cosa hasta que las pones en carretera, y estos tres viajes las ponen.

En el reto de 1.000 km, el coche pidió dos paradas de carga y completó la distancia en 9 horas y 20 minutos, con un consumo alto de 26 kWh/100 km propio de rodar rápido y sin descanso. Es el escenario más exigente, el de tirar de autopista sin levantar el pie.

La travesía de Oslo a Bergen, 501 km, se hizo sin parar a cargar ni una vez. Con buen tiempo de primavera y un consumo de 16,4 kWh/100 km, el coche llegó al destino con el margen justo. Es la prueba de que, cuando la temperatura acompaña, el ES90 cubre de un tirón distancias que asustan sobre el papel.

Y el viaje de 610 km en frío —entre cinco y ocho grados bajo cero— se resolvió con una sola parada de 20 minutos, cargando de 0 a 70%. El frío subió el consumo a 21 kWh/100 km y recortó la autonomía, pero ni aun así obligó a parar más de una vez.

Para los viajes que harás habitualmente, esto significa cero, una o como mucho dos paradas, y ninguna especialmente larga.


La estrategia de carga que marca la diferencia

Curva de carga del Volvo ES90: pico de 325 kW con sus 800 voltios, ritmo rápido hasta el 55% de batería y caída a partir de ahí

En un eléctrico que carga rápido, el tiempo lo ahorra parar en el momento adecuado más que la potencia máxima. El ES90 tiene una particularidad que conviene aprovechar.

Su curva de carga se mantiene veloz hasta cerca del 55% de batería, y a partir de ahí empieza a bajar el ritmo. Por eso la estrategia que mejor funciona en ruta no es llenar al 100% en cada parada —eso te haría esperar en el tramo más lento—, sino cargar hasta el 55-70% y seguir. Llegas antes al destino haciendo dos paradas cortas que una larga.

La otra cara de la moneda es no apurar demasiado al llegar al cargador. Lo ideal es enchufar con un 5-10% de batería, no con un 1-2%: cuando se llega casi vacío, el coche arranca la carga más despacio durante los primeros minutos, y se pierde parte de la ventaja de los 800 voltios.


Qué pasa cuando apuras: el modo tortuga

Si en algún momento apuras demasiado la autonomía, el ES90 entra en modo tortuga. Apareció en dos de los tres viajes, y conviene saber qué esperar.

Por debajo del 3-5% de batería, el coche limita la potencia a propósito para estirar los últimos kilómetros y llevarte hasta el enchufe. Se desconecta el control de crucero, la velocidad se topa en torno a los 60 km/h y cuesta mantener el ritmo en subida. En uno de los tests bajaba de 50 km/h en una cuesta con el 1% en el cuadro.

El modo tortuga es una red de seguridad, no un sitio donde quedarse. Planifica la parada con un margen del 5-10% y no verás nunca esa pantalla. Si quieres saber exactamente cómo se comporta el coche cuando la batería llega al límite, lo contamos a fondo en nuestro artículo sobre quedarse sin batería y el modo tortuga.


Cuándo el plan se tuerce

Sería deshonesto pintar el viaje perfecto. En los tests aparecieron dos situaciones que cualquiera puede encontrarse, y las contamos porque te ahorran un susto.

La primera es el cargador que no da lo que promete. En uno de los viajes, un punto de 400 kW limitó la carga a apenas 50-150 kW pese a que el coche llegaba casi vacío y listo para aceptar toda la potencia. Diez minutos perdidos. Al cambiar a otro cargador, el ES90 recuperó sus 325 kW. La lección: cuando la carga va lenta sin motivo, muchas veces el problema es el poste, no el coche, y merece la pena probar otro.

La segunda es el frío. A temperaturas bajo cero, la batería rinde peor, acepta menos potencia al cargar y el consumo sube. En el viaje de invierno el coche no pasó de 250 kW al cargar, cuando en buen tiempo supera los 320. Sigue siendo rápido, pero el frío severo recorta margen tanto en autonomía como en velocidad de carga. En el clima templado de buena parte de España esto pesa menos que en una mañana noruega.


Qué significa en tus rutas

Paradas de carga del Volvo ES90 en rutas españolas: Madrid-Bilbao 395 km de 0 a 1 parada, Madrid-Málaga 530 km con una parada de 20 minutos y Madrid-Barcelona 620 km con una parada de 20 a 25 minutos

Bajado a los corredores que recorres, el panorama es cómodo. Madrid–Málaga, unos 530 km, se resuelve con una parada de unos 20 minutos. Madrid–Barcelona, unos 620 km, con una parada de 20 a 25 minutos. Madrid–Bilbao, unos 395 km, lo harás del tirón en buen tiempo y con una breve parada en invierno. En la mayoría de tus viajes pararás una vez, el tiempo de un café, y en muchos ni eso.

El ES90 no te pide reorganizar el viaje alrededor de la carga, sino una pausa que probablemente harías igual. Dos cosas quedan en tu mano: planifica con la ruta puesta en el navegador, para que el coche precaliente la batería y cargue a pleno ritmo; y no apures por debajo del 5%, porque ni el modo tortuga ni la carga lenta de llegar vacío compensan los minutos que crees ahorrar. Ten presente, además, que estos tiempos salen de tests en Noruega; en España el resultado dependerá del cargador que encuentres y de la temperatura del día.

Si lo que te preocupa es cuánta autonomía tendrás antes de la primera parada, lo hemos medido velocidad a velocidad en nuestro análisis de la autonomía del ES90 en autopista. Y para la visión completa de cómo afrontar cualquier viaje largo en eléctrico, más allá de este coche, está nuestra guía de viajar con un coche eléctrico.

Fuentes

  1. 1 Volvo Cars España — ficha técnica oficial del ES90
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