El Toyota C-HR+ es el segundo SUV 100% eléctrico de Toyota en España, después del bZ4X, y el primero que la marca construye sobre la silueta de su superventas C-HR. Mide 4,52 metros, se vende en dos versiones —una de acceso con tracción delantera y otra tope de gama con tracción total— y parte de 37.100 € sin ayudas.
Es un eléctrico muy eficiente, bien construido y con un precio competitivo, con el respaldo de fiabilidad y red de posventa de Toyota, uno de los mayores fabricantes del mundo. Sus dos flancos más discutibles son una habitabilidad trasera justa por la línea de techo y una carga rápida pensada para el uso cotidiano más que para el viajero que exprime cada parada. A quien busca un SUV eléctrico manejable, eficiente y en el que poder confiar durante muchos años, el C-HR+ le encaja de sobra; quien priorice el máximo espacio para cinco adultos o la carga más veloz del mercado encontrará opciones más específicas.
Qué es el C-HR+ y de dónde viene

El nombre lleva a confusión, así que conviene aclararlo de entrada. El C-HR híbrido, el que se ve a diario por la ciudad, es un coche de gasolina electrificado que se mueve la mayor parte del tiempo con su motor de combustión. El C-HR+ es otro coche: un eléctrico de batería, sin motor de gasolina, que se enchufa para cargar. No es "el C-HR de siempre con más batería", sino un modelo nuevo que solo comparte con él el nombre y las formas afiladas. Por debajo, el C-HR+ estrena la plataforma eléctrica de Toyota, con su propio chasis, su batería y un interior distinto.
En la práctica, el C-HR+ está mucho más cerca del bZ4X, el SUV eléctrico que Toyota lanzó antes, que del C-HR híbrido. Comparte con él la base técnica, pero llega con un interior más cuidado y varias lecciones aprendidas: mejor calidad percibida, botones físicos para el climatizador y una puesta a punto más redonda. Es, en cierto modo, la segunda oportunidad de Toyota para hacer bien un eléctrico de este tamaño.
Su sitio en la gama está claro. Con 4,52 metros se sitúa por debajo del bZ4X, el SUV eléctrico más grande de Toyota, en pleno segmento C, el más disputado del mercado europeo. Ahí compite de frente con SUVs eléctricos como el Kia EV3, el Skoda Elroq o el BYD Atto 3.
Hay un detalle útil para quien conozca el C-HR híbrido, un modelo muy visto en las flotas de taxi. Con el C-HR+ eléctrico, Toyota no busca ese mismo cliente: dentro de su gama eléctrica, el coche homologado y orientado al servicio de taxi es el bZ4X. El C-HR+ se dirige al conductor particular que quiere un eléctrico de uso diario, no a la flota profesional. Es una separación de papeles pensada, no una carencia del C-HR+.
Las dos versiones: Advance y Spirit
El C-HR+ se ofrece en dos versiones que comparten la misma batería de 77 kWh (72 kWh útiles) pero se diferencian en motor, tracción, prestaciones y precio.
La Advance es la versión de acceso y, para la mayoría, la más sensata. Tiene tracción delantera, 227 CV de sobra para cualquier uso normal y la autonomía más alta de la gama, porque al llevar un solo motor pesa y consume menos. Es la que mejor equilibra precio y kilómetros.
La Spirit añade un segundo motor en el eje trasero, lo que le da tracción total y unas prestaciones notables —de 0 a 100 en 5,2 segundos—, pero a cambio pierde autonomía (125 km menos de WLTP) y sube 7.100 € el precio. Tiene sentido si necesitas la tracción a las cuatro ruedas o buscas el extra de empuje. Para el resto, la Advance gana la partida: cuesta menos y llega más lejos.
Autonomía y consumo: qué esperar
La gran baza técnica del C-HR+ es la eficiencia: gasta muy poco para ser un SUV, y eso convierte una batería de tamaño contenido en una autonomía sólida. Los 600 km WLTP de la Advance se traducen en la práctica en unos 400 km a 120 km/h en autopista y entre 450 y 500 km a ritmo más tranquilo.
Para ponerlo en contexto: en pruebas de consumo, el C-HR+ gasta casi lo mismo que un Tesla Model Y, una de las referencias de eficiencia del mercado. Esa sobriedad se nota en los viajes, pero también en la factura de la luz a fin de mes, porque necesita menos energía para recorrer la misma distancia.
Las cifras de consumo a cada velocidad, la comparación con los rivales y el comportamiento en carga los desglosamos en nuestro artículo sobre la autonomía del C-HR+ medida en pruebas. Como eléctrico eficiente, el C-HR+ está entre los mejores de su segmento.
Carga: qué esperar en casa y en ruta

En corriente alterna, la de casa o la del cargador del trabajo, el C-HR+ admite hasta 11 kW, lo que permite cargar de vacío a lleno en una noche holgada. Es una cifra normal para el segmento y suficiente para el uso doméstico, que es donde la mayoría de propietarios recarga a diario.
En carga rápida de corriente continua, el C-HR+ acepta un máximo de 150 kW, con un 10-80% en unos 29 minutos. Puestos a poner peros, es donde el coche se muestra menos ambicioso: varios rivales de 2026 aceptan potencias más altas y recortan algún minuto en las paradas. Ahora bien, media hora para dejar la batería casi llena, con la autonomía que ofrece, cubre de sobra lo que necesita la mayoría de conductores: un par de paradas de café en un viaje largo puntual y, el resto del tiempo, carga tranquila en casa. La diferencia se nota, sobre todo, para el viajero exigente que hace muchos kilómetros de autopista y quiere minimizar cada parada; para el uso habitual, 150 kW es una cifra que cumple.
La eficiencia del coche juega a su favor también aquí: como gasta poco, cada minuto enchufado rinde más kilómetros que en un modelo menos eficiente, así que recupera autonomía a buen ritmo aunque la potencia de pico no sea la más alta. Ayudan además el preacondicionamiento de la batería —que la calienta antes de llegar al cargador para que acepte más potencia en frío— y la opción de limitar la velocidad de carga para cuidarla a largo plazo.
Espacio, maletero y habitabilidad
Aquí está el compromiso que impone el diseño. La silueta del C-HR+, con su techo descendente de aire coupé, es de lo más atractivo del segmento, pero se paga en las plazas traseras. Los pasajeros altos notan el techo cerca de la cabeza y una postura de rodillas algo elevada, y quien mida más de 1,85 m irá justo en los asientos de atrás.
El maletero es de 416 litros, una capacidad suficiente para el uso familiar habitual —la compra grande, el carrito, el equipaje de una escapada de fin de semana— aunque algunos rivales directos del segmento ofrecen algún litro más. Para dos adultos y niños, o para una pareja con equipaje, da lo que se le pide; quien mueva a menudo a cuatro o cinco adultos con maletas grandes sí notará que otras carrocerías más cuadradas cunden más.
El C-HR+ suma un par de ausencias que conviene conocer. No tiene maletero delantero aprovechable bajo el capó, ni guantera convencional en el salpicadero, porque ese espacio lo ocupa la bomba de calor. Son detalles menores para la mayoría, pero forman parte del retrato honesto del coche.
Qué hace bien y en qué puede mejorar
A favor: la eficiencia, que es de las mejores del segmento; el buen equilibrio entre precio y autonomía de la versión Advance; un diseño exterior que gusta casi por unanimidad; un interior que mejora con claridad al del bZ4X, con buena calidad y mandos físicos; y un comportamiento refinado y silencioso en carretera. A esto se suma el respaldo de la red y la fiabilidad históricas de Toyota.
A mejorar: la carga rápida se queda en 150 kW cuando parte de la competencia sube de ahí; las plazas traseras van justas de altura por el techo coupé; el maletero cumple sin ir sobrado; y el sistema de infoentretenimiento y navegación se siente un paso por detrás de los mejores. También se repiten las quejas con los avisos sonoros de las ayudas a la conducción, insistentes y no siempre fáciles de desactivar, un mal que por normativa europea comparten muchos coches nuevos.
Puesto en la balanza, el C-HR+ es un coche muy bien resuelto para lo que cuesta y para lo que la mayoría de conductores le va a pedir: eficiencia sobresaliente, autonomía holgada, un interior cuidado y el respaldo de una de las marcas más fiables del mundo. Sus peros —carga rápida, plazas traseras— afectan a usos concretos, no al día a día del comprador tipo. Por precio, fiabilidad y coste de uso, es una compra sólida y fácil de recomendar dentro de su segmento.
La garantía de la batería: del estándar al millón de kilómetros
La batería del C-HR+ sale de fábrica con una garantía de 8 años o 160.000 km, que cubre que no pierda más de un 30% de su capacidad en ese periodo. Conviene ser claros: esa cifra es el estándar del sector. La mayoría de fabricantes que venden eléctricos en España se mueven en esos mismos 8 años y una cifra de kilómetros parecida, así que por sí sola no diferencia al Toyota de la competencia.
Donde el C-HR+ sí se separa del resto es en la ampliación. A través del programa Battery Care, incluido en el contrato de mantenimiento Toyota Relax, la cobertura de la batería puede estirarse hasta 10 años o 1.000.000 de kilómetros, una de las coberturas más largas del mercado. La condición que hay que conocer es que esa ampliación va ligada al mantenimiento: para conservarla hay que pasar las revisiones en la red oficial Toyota y superar el chequeo técnico del sistema en cada una. Si el propietario deja de mantener el coche en la red oficial, la cobertura vuelve a la garantía de fábrica de 8 años.
Es una condición razonable —muchos programas de garantía extendida funcionan así— y encaja bien con el perfil del comprador que elige Toyota buscando tranquilidad a largo plazo: quien lleve el coche a su revisión, se beneficia de una de las garantías de batería más amplias que hay.
Para quién tiene sentido el C-HR+
El Toyota C-HR+ es una buena compra para el conductor que quiere un SUV eléctrico eficiente, bien hecho y de tamaño manejable, y que valora el respaldo de Toyota por encima de tener la ficha técnica más espectacular. Si tu uso es sobre todo diario, con viajes largos ocasionales que puedes planificar, y no necesitas mover a cinco adultos a menudo, el C-HR+ cumplirá sin sobresaltos. Dentro de la gama, la versión Advance es la que recomendamos salvo que necesites la tracción total.
No es la mejor opción si tu prioridad es el espacio interior para toda la familia, si haces tantos kilómetros de autopista que la velocidad de carga se vuelve crítica, o si buscas la última palabra en tecnología de a bordo. En esos casos hay rivales en el mismo segmento que encajan mejor.
Si quieres profundizar en cuántos kilómetros hace según la velocidad, medidos en las pruebas, y cómo se comporta en carga, lo desglosamos en nuestro artículo sobre la autonomía del C-HR+.