En 2025 se registraron en España 49.003 cambios de titularidad de turismos 100% eléctricos: casi tres veces más que cuatro años antes, y una cifra que en el primer semestre de 2026 crece otro 54% frente al mismo periodo del año pasado. El coche eléctrico usado ya es un mercado con volumen propio en España.
Hay un dato que responde al miedo más repetido a la hora de comprar uno. El eléctrico usado que cambia de manos es más joven de lo que se cree: se revende de media a los 2,8 años, y casi seis de cada diez lo hacen antes de cumplir tres. El coche que la mayoría compra de segunda mano en España aún está lejos de la "batería vieja y gastada".
Todas las cifras salen de las transferencias de turismos 100% eléctricos registradas en la DGT: los cambios de titularidad de un coche ya matriculado, no las matriculaciones de coche nuevo. Miramos el último año cerrado (2025) y los siete primeros meses completos de 2026; el corte del registro es el 6 de agosto, así que agosto entero queda fuera.
Más allá del volumen, la lista tiene otra lectura: qué se vende y a qué edad. Y ahí conviven dos mercados muy distintos.
El usado eléctrico ya mueve volumen propio
La serie por año lo dibuja de un vistazo. En 2015 se transfirieron 1.326 turismos eléctricos en toda España; en 2020 eran 8.111; en 2021 se superaron por primera vez las diecisiete mil, y en 2025 se llegó a 49.003. En una década, el mercado de segunda mano del eléctrico se ha multiplicado por treinta y siete.
El salto de los últimos dos años es el más llamativo: de 31.591 transferencias en 2024 a 49.003 en 2025, un 55% más en un solo ejercicio. Y 2026 va camino de superarlo con holgura: entre enero y julio ya se han registrado 39.183 cambios de titularidad, frente a los 25.293 del mismo periodo de 2025, un 54,9% más. Comparando solo los dos primeros semestres —enero a junio— el crecimiento es prácticamente idéntico, un 54,3%.
Este crecimiento tiene una explicación sencilla: para que haya coches usados, antes tiene que haber coches nuevos. La ola de matriculaciones eléctricas de 2021 y 2022 empieza ahora a llegar al mercado de segunda mano, y cada año que pasa engrosa el parque disponible. El usado es, en el fondo, el eco del nuevo con unos años de retraso.
También ha cambiado quién compra. En 2025, el 52% de las transferencias fueron a nombre de un particular; hace cuatro años, en 2021, apenas la mitad de esa proporción. Cada vez más eléctricos usados acaban en manos de un comprador particular, y no de una empresa.
Es más joven de lo que temes
Aquí está el dato que más debería tranquilizar a quien mira un eléctrico usado. De las transferencias de coches de origen doméstico registradas entre enero y julio de 2026, la mayoría corresponde a coches que acaban de estrenar la matrícula española hace muy poco. La edad media al cambiar de manos es de 2,8 años, y la mediana está incluso por debajo, en torno a dos años y medio.
Repartido por tramos de antigüedad, el patrón se ve con claridad:
Turismos 100% eléctricos de origen doméstico. Fuente: DGT. Los porcentajes suman 100 salvo redondeo.
Casi seis de cada diez eléctricos usados cambian de dueño con menos de tres años, y solo uno de cada treinta y seis —el 2,8%— supera los ocho. El eléctrico usado típico que compras en España aún está dentro de la garantía de batería del fabricante, que suele cubrir ocho años.
Esto importa porque el temor más extendido —"la batería estará ya muy gastada"— parte de una premisa que no se cumple. La mayoría de estos coches son seminuevos que pasan de una primera mano a una segunda con muy pocos años encima, lejos del desguace. Cuánto se degrada una batería en ese tiempo es otra conversación, y merece su propio análisis con datos de estado de salud; el registro solo dice que la edad rara vez es el problema.
Qué se compra: el ranking de la segunda mano
Estos son los eléctricos que más veces cambiaron de manos en España entre enero y julio de 2026, con la edad media a la que se transfirieron y el porcentaje que fue a parar a un particular.
Transferencias de turismos 100% eléctricos, enero-julio de 2026. Fuente: DGT.
Manda el Tesla Model 3, con casi dos mil transferencias y un perfil muy de particular: tres de cada cuatro cambios acaban en manos de una persona. Lleva años entre los eléctricos más vendidos de nuevo en España, así que tiene el parque más grande del que puede salir un usado. Detrás aparecen un premium alemán, un utilitario asequible y un icono urbano, en ese orden, una muestra de lo variado que es ya este mercado.
Conviene un aviso sobre los nombres. Modelos como la Dacia Spring, el Fiat 500e o el MINI Cooper siguen vendiéndose nuevos hoy, así que tienen ficha técnica en la web y puedes contrastar su autonomía medida y sus datos. El Renault Zoe o el Nissan Leaf de primera generación que ves en la tabla, en cambio, ya no están a la venta como coche nuevo: son puro mercado de segunda mano, y sus cifras salen solo del registro de transferencias.
Dos mundos en el mismo ranking
Si te fijas en la columna de la edad, la lista se parte en dos grupos que no tienen casi nada que ver.
Por un lado están los veteranos maduros: el Renault Zoe y el Nissan Leaf cambian de manos a una media de 6,5 años, y el smart fortwo a 5,4. Son los eléctricos de la primera hornada, coches urbanos comprados a principios de la década pasada que ahora circulan por su segunda o tercera vida, casi siempre entre particulares. Aquí la palabra "usado" significa lo que significa toda la vida: un coche con recorrido.
Por otro lado están los seminuevos premium, que rotan mucho antes. El Mercedes-Benz EQA se transfiere a los 2,1 años de media, el Tesla Model Y a los 2,4, el Peugeot e-2008 a los 2,2 y el BMW iX1 con apenas un año. Son coches casi nuevos que ya están cambiando de dueño.
La clave para entender ese segundo grupo está en la última columna. El EQA es de los pocos de la lista cuyo comprador es mayoritariamente una empresa —solo el 38% de las transferencias acaba en un particular—, y el patrón se repite en el e-2008 (25%) o el iX1 (49%). El registro solo distingue si quien recibe el coche es una persona física o una empresa; no dice qué tipo de empresa. Que un coche rote tan joven y sobre todo hacia adquirentes empresariales encaja con el ciclo del coche de empresa —renting, compraventas y sociedades que se recolocan al cabo de uno o dos años—, aunque el dato por sí solo no lo certifique. Ese canal, el eléctrico como coche de empresa, tiene su propia lógica, y lo hemos contado aparte en detalle.
La consecuencia práctica para quien compra es directa: un Zoe usado y un EQA usado son operaciones distintas aunque estén en la misma lista. El primero es un coche maduro que lleva años rodando; el segundo, un seminuevo que en muchos casos llega desde el canal de empresa. Saber de cuál de los dos mundos viene el coche que miras cambia qué puedes esperar de él.
Qué significa esto para ti
El mercado de segunda mano del eléctrico en España ya es lo bastante grande y lo bastante joven como para tomárselo en serio. Se transfieren casi 50.000 turismos al año, crecen a un ritmo de dos dígitos, y la mayoría son coches con pocos años encima.
El registro no te dice cuánto se ha degradado la batería del coche concreto que estás mirando, ni a qué precio se cierra cada operación: para eso hacen falta otras fuentes. Lo que sí deja claro es el punto de partida. El eléctrico usado medio ronda los tres años, y el mercado en el que lo comprarías gana tamaño cada mes.
Esta es la primera pieza de una serie sobre el eléctrico de segunda mano construida entera con el registro de transferencias de la DGT. En las siguientes iremos al detalle: qué modelos aguantan mejor el paso de primera a segunda mano, cómo se comporta cada canal y qué dicen las cifras sobre cómo se decide una compra de ocasión.