Un mes después del Range Rover Electric, JLR abre en España los pedidos del Range Rover Sport Electric, el segundo Range Rover 100% eléctrico. Cuesta desde 120.450 € en el acabado Dynamic SE con motor de 450 CV y llega hasta los 153.350 € de la First Edition de 550 CV, 42.800 € menos que el Range Rover Electric más barato.
Las dos versiones montan la batería de 118,5 kWh y la arquitectura de 800 voltios del Range Rover Electric. El EV450 homologa 609 km WLTP y el EV550, 601 km, y ambas cargan del 10 al 80% en unos 22 minutos con un cargador de 350 kW. El más potente acelera de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos, la misma cifra que el Range Rover Sport con motor V8 de gasolina.
Todas las cifras son de homologación o de la propia JLR: el coche acaba de salir a la venta y ningún probador independiente lo ha medido todavía.
De un vistazo
Dos versiones: 450 y 550 CV
JLR vende el Sport Electric en España con dos motorizaciones y una sola batería. El EV450 entrega 331 kW (450 CV) y acelera de 0 a 100 km/h en 5,6 segundos. El EV550 sube a 405 kW (550 CV) y 850 Nm, el par más alto que ha montado un Range Rover Sport, y baja el 0 a 100 km/h a 4,5 segundos con el modo Dynamic Launch activado.
El chasis también separa a las dos versiones. El paquete Dynamic Response Pro, con el control activo de balanceo electrónico (eARC) y la dirección a las cuatro ruedas, viene de serie en el EV550 y es opcional en el EV450. El eARC aplica hasta 1.400 Nm de fuerza en cada eje para mantener plana la carrocería en curva.
El salto de 450 a 550 CV cuesta 11.900 € en el acabado Dynamic HSE y 12.100 € en el Autobiography. El de 450 CV, por su parte, homologa 8 km más de autonomía y consume 0,3 kWh/100 km menos.
Batería, autonomía y carga

La batería de 118,5 kWh útiles lleva las celdas de iones de litio dentro de una carcasa de aluminio. El consumo homologado, 22,0 kWh/100 km en el EV450 y 22,3 en el EV550, explica los 609 y 601 km WLTP de cada versión. La marca añade una estimación propia de hasta 537 km, obtenida con un coche de producción en una ruta estandarizada, sin valor de homologación ni de prueba independiente.
Un SUV de este tamaño y altura tiende a alejarse del dato WLTP en autopista más que una berlina, así que la referencia para un viaje largo queda por debajo de la cifra homologada. La parrilla cerrada y las llantas específicas del eléctrico añaden, según JLR, hasta 16 km a velocidad de autopista.
La arquitectura de 800 voltios marca los tiempos de carga rápida: del 10 al 80% en 22 minutos con un cargador de 350 kW, 32 minutos con uno de 250 kW a 400 voltios y 38 minutos con uno de 150 kW. La marca lo resume en 220 km recuperados en 10 minutos. Un cargador de 350 kW en lugar de uno de 150 kW ahorra 16 minutos por parada.
En casa, la carga completa lleva 7 horas con un cargador de 22 kW, 13 horas con uno de 11 kW y 19 horas con uno de 7 kW, el habitual en una vivienda con instalación monofásica. Con un enchufe doméstico convencional, 65 horas. JLR vende como opción un cargador doméstico propio.
La batería tiene una garantía de ocho años o 160.000 km. Cada coche lleva un Battery Digital Twin con el que la marca sigue el estado de la batería a distancia y programa el mantenimiento mediante actualizaciones inalámbricas de software.
Qué cambia frente al Range Rover Electric
JLR desarrolló el Sport Electric en paralelo con el Range Rover Electric, y los dos comparten la capacidad de batería, los dos motores de 260 kW, la potencia máxima, la arquitectura de 800 voltios, la plataforma MLA y la planta de Solihull (Reino Unido). Allí el Sport eléctrico sale de las mismas líneas que las versiones híbridas enchufables, de gasolina y diésel.
La diferencia está en el chasis. JLR cifra la estructura del Sport Electric en un 61% más rígida que la de los híbridos enchufables del Range Rover Sport, con el centro de gravedad 73 mm más bajo, y afirma que el par de los motores sube un 50% más rápido que en el Range Rover Electric.
Completan el reglaje la suspensión neumática, los amortiguadores de doble válvula y el sistema Adaptive Dynamics, que lee 100 parámetros 500 veces por segundo. La capacidad todoterreno repite los números del Range Rover Electric: vadeo de 900 mm y pendientes de 45 grados, con una tracción total que reparte la fuerza entre los dos motores por software.
Range Rover cerró el programa de pruebas en las canteras de mármol de Carrara (Italia) y en el circuito privado de Magarigawa (Japón). La capacidad de remolque llega a 2.500 kg.
Precio, acabados y pedidos en España
Range Rover admite pedidos en cuatro acabados. Estos son los precios recomendados para Península y Baleares, con IVA e impuesto de matriculación incluidos y sin promociones:
Dentro de la propia gama del Range Rover Sport, el eléctrico de 450 CV cuesta 3.500 € más que el híbrido enchufable P460e en el mismo acabado Dynamic SE (116.950 €) y 28.850 € menos que el V8 de gasolina P540 (149.300 €). El EV550 más barato, el Dynamic HSE de 140.600 €, también queda por debajo del V8.
La First Edition combina el color Zadar Grey con acabado satinado, techo negro en contraste y llantas de 22 pulgadas. El acabado Autobiography da acceso al programa Range Rover Bespoke, con pinturas, materiales y bordados a medida. Para cualquier versión hay dos opciones exteriores adicionales, el Black Pack y el Satin Wrap.
A estos precios, el coche queda fuera del Programa Auto+, cuyo tope de precio para los vehículos subvencionables está muy por debajo.
Entre los SUV eléctricos grandes ya a la venta en España, el Range Rover Sport Electric queda por encima del Porsche Cayenne Electric (desde 108.296 €) y del BMW iX (desde 88.700 €), y por debajo del Mercedes-Benz EQS SUV (desde 140.186 €).
Su lugar en esa comparación lo decidirán el consumo medido a 120 km/h, la curva de carga y la degradación de la batería. El resto de opciones de este tamaño las repasamos en nuestra guía de coches eléctricos grandes y premium de más de 4,9 metros.