El estreno del ID.3 GTI llega en el año en que la saga GTI cumple cincuenta, y con un kilovatio por encima del Golf GTI EDITION 50 —que firma 239 kW (325 CV)— se convierte en el modelo más potente que ha llevado nunca el apellido. Es el segundo GTI eléctrico de la marca, después del ID. Polo GTI de mayo, y el primero del tamaño de un Golf.
Sus cifras son 240 kW (326 CV) y 545 Nm en el eje trasero, una batería de 79 kWh netos y hasta 601 km de autonomía declarada. La preventa arranca a principios de 2027 y la marca todavía no ha puesto precio.
Esas cifras coinciden con las del ID.3 GTX Performance, a la venta desde 2024, hasta el último kilómetro de autonomía, lo que apunta a un paquete mecánico común, aunque Volkswagen no publica las referencias de las piezas. Sobre esa base, el GTI suma el modo GTI, equipamiento dinámico de serie y la estética de las siglas.
Cifras preliminares. Volkswagen presenta el ID.3 GTI como vehículo concepto cercano a la serie y da sus números como valores de previsión. La versión aún no está homologada con su nombre definitivo, así que las cifras pueden ajustarse antes de que abra la preventa.
Mecánica, carga y autonomía

Con 326 CV y el empuje disponible desde parado, el GTI acelera de 0 a 100 km/h en 5,6 segundos y llega a 200 km/h, el tope que marca la electrónica. Su batería de 79 kWh es la mayor de la familia ID.3 y le da hasta 601 km de autonomía declarada. En un cargador rápido recupera del 10 al 80 % en unos 29 minutos, tiempo de sobra para una parada de viaje, y puede alimentar aparatos externos gracias a la función vehicle-to-load.
Sobre el GTX Performance que ya está a la venta, el GTI mejora en detalles: lleva de serie el chasis adaptativo DCC que en aquel se pagaba aparte, y consume algo menos, 14,5 kWh/100 km frente a los 16,5-14,7 del GTX, gracias a la carrocería del ID.3 Neo en la que se basa. Dentro de la gama, la referencia útil para el comprador es ese Neo: con esta misma batería homologa 629 km, 28 más que el GTI, que a cambio ofrece 95 CV extra. Es el precio en autonomía de la versión deportiva.
El modo GTI y la propulsión trasera

El modo GTI es la principal novedad dinámica del coche. Se activa desde un mando iluminado situado a las seis en punto del volante y se suma a los perfiles Eco, Comfort, Sport e Individual de la gama. Al pulsarlo, el coche ajusta a la vez la entrega del motor, la dirección progresiva y el chasis DCC, habilita el Launch Control, cambia la iluminación ambiental a rojo fijo, hace parpadear la ID. Light y pasa el Digital Cockpit a una presentación con el indicador de potencia en el centro.
El modo GTI también reproduce de fondo el sonido de un motor de combustión. Es un recurso que ya emplean media docena de fabricantes para devolverle textura a un coche silencioso, y aquí se resuelve por software, de modo que quien no lo quiera puede desactivarlo.
Hay una diferencia de fondo con el GTI de siempre. El Golf GTI ha sido de tracción delantera desde 1976, y también lo es el otro GTI eléctrico de la casa, el ID. Polo GTI presentado en mayo de 2026. El ID.3 GTI, en cambio, es de propulsión trasera, con el motor en el eje de atrás, como todos los ID.3. Es una forma distinta de conducir bajo el mismo apellido, herencia de la plataforma sobre la que se construye la familia ID.
Diseño exterior e interior

Por fuera, el rasgo que identifica a un GTI es la banda roja horizontal del frontal, heredada de la calandra del Golf GTI de 1976, sobre los faros LED matrix IQ. LIGHT. La marca estrena además unos elementos LED verticales en el paragolpes como distintivo del GTI eléctrico, y calza llantas Wörthersee de 20 pulgadas. El techo, el alerón y el portón van en color carrocería, donde el ID.3 GTX los pintaba de negro. Entre los cinco colores está el Rojo GTI de código LY3D, el mismo del primer Golf GTI reestilizado.
Dentro se repite el rojo sobre negro: banda roja en el salpicadero, costuras a juego, marca roja a las doce en el volante y los asientos deportivos con el estampado de cuadros escoceses Superclark de aquel Golf de 1976. El resto del habitáculo es el del ID.3 Neo, con el Digital Cockpit y la pantalla de 12,9 pulgadas y, bajo ella, una franja de botones físicos para la climatización.
Equipamiento y precio en España

El GTI hereda todo el catálogo de opciones del ID.3 Neo: techo panorámico, asientos con masaje y memoria, sonido Harman Kardon, head-up display de realidad aumentada y soporte para portabicicletas en el enganche. La novedad que más aporta es el Travel Assist de última generación, que por primera vez reconoce semáforos y frena hasta detener el coche ante un rojo, dentro de los límites del sistema y con el conductor como responsable.
La preventa arranca a principios de 2027 y es lo único cerrado: Volkswagen no ha comunicado ni el precio, ni el peso, ni la fecha de entrega. Para hacernos una idea sirven los precios que la marca ya tiene puestos en España. El ID.3 GTX, la versión más potente de la gama hasta ahora, cuesta 45.635 €, y el ID.3 Neo con la batería grande de 79 kWh, 47.980 € en su acabado Style.
Por potencia y por equipamiento, el GTI se situará por encima de ambos, en una horquilla que apunta a los 48.000-55.000 €. Es un rango parejo al del GTI de gasolina: el Golf GTI 2.0 TSI parte de unos 47.000 € de precio base recomendado.
El GTI eléctrico más cercano al Golf de siempre

De todos los eléctricos que Volkswagen ha marcado con estas siglas, el ID.3 GTI es el que más se acerca al Golf GTI de toda la vida: tiene su tamaño, la banda roja del frontal, el Rojo GTI de 1976 y, dentro, los asientos de cuadros escoceses y las costuras rojas que remiten directamente a aquel coche. Es la lectura más fiel del GTI clásico que la marca ha llevado hasta ahora a la batería, con la diferencia de fondo de la propulsión trasera.
Habrá que esperar a las primeras pruebas en carretera y a la tarifa española, previstas para 2027, para saber qué autonomía ofrece a 120 km/h y cuánto cuesta. En cuanto Volkswagen lo concrete, lo contaremos aquí.